El gobernador hizo una advertencia a raíz de los arrestos federales en el caso de los contratistas fantasmas.

Luego de los señalamientos que realizó el jefe del Negociado federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés) en Puerto Rico, Douglas Leff, sobre la supuesta corrupción rampante en las agencias del gobierno y en los municipios, el gobernador Ricardo Rosselló defendió esta tarde su récord anticorrupción.

No obstante, no quiso pasar juicio sobre las explicaciones que diera el presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, sobre el presunto patrón de corrupción que salpica el cuerpo legislativo.

“El asunto de la corrupción es un asunto bien serio… lo hemos atacado con seriedad. Hemos robustecido el Código Anticorrupción, hemos creado una oficina (la Oficina del Inspector General0 para atacar la corrupción de antemano y hemos establecido protocolos de prevención”, dijo Rosselló a la prensa tras participar en una actividad con adultos mayores en el Centro de Convenciones de Miramar.

“Puedes poner todos los mecanismos para (atajar) la corrupción y todavía alguien puede llevarla a cabo”, dijo.

Preguntado si se sentía aludido por las expresiones que hiciera ayer Leff durante una conferencia de prensa, Rosselló contestó que no.

“Cada vez que ha ocurrido un alegado acto de corrupción hemos sido consistentes, sean personas de la administración, de pasadas administraciones. No importa la categoría, la vara es la misma: cero tolerancia”, afirmó.

Según el gobernador, los cargos sometidos ayer y otros casos de corrupción durante su mandato no deben tener un efecto sobre su candidatura en el 2020.

“El pueblo de Puerto Rico, en el ejercicio de la democracia, tendrá que pasar juicio sobre todos los candidatos y tendrá que tomar determinaciones”, dijo. “He sido claro en que tengo cero tolerancia a la corrupción y el pueblo tendrá que utilizar todos sus elementos de juicio para evaluarme a mí y a los demás candidatos y tomar su determinación”.

Rivera Schatz protagonizó un agrio y agresivo intercambio con la prensa ayer en una conferencia realizada a horas de que se radicaran cargos contra el exdirector de la Oficina de Asuntos Gubernamentales, contra una excontratista y contra su pareja, quien es donante del líder político. En el camino, dejó varias preguntas sin contestar y buscó distanciarse del presunto esquema de corrupción al sostener que no supervisa directamente a los implicados.

“Leí las expresiones del señor presidente. Las que leí establecían que le sorprendían las acusaciones y que se iban a llevar a cabo unos procesos y que nadie está por encima de la ley”, dijo Rosselló.  “Son los principios rectores en todo esto y estamos todos alineados”.

Rosselló no quiso entrar en más detalles sobre las expresiones de Rivera Schatz al argumentar que se trataba de detalles “granulares”

“Pero lo principal es que es una acusación seria y se tiene que llevar a cabo el proceso”, sostuvo.

Cuando se le inquirió sobre el tono agresivo y despectivo que utilizó Rivera Schatz al dirigirse hacia miembros de la prensa, Rosselló manifestó que hay conferencias de prensa “con diferentes tipos de interacciones”.

“Unas son más conflictivas que otras. Es normal aquí y en otras jurisdicciones… mi posición siempre ha sido divulgar toda la data pública que se pueda divulgar”, dijo.

Precisamente ayer el principal oficial financiero del gobierno, Raúl Maldonado, dejó sin efecto un protocolo que había establecido para tramitar solicitudes de información financiera relacionadas a los planes fiscales.

Varios gremios de prensa habían señalado que la orden le permitía al Estado censurar ciertos documentos.


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