Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

El contratista José Francisco Virella declaró esta mañana bajo juramento que el alcalde  Edgar Santana, acusado de 18 cargos de soborno, le exigió pagos a él a cambio de autorizarle seis contratos con el municipio de Vega Baja.

“Entre la adjudicación del contrato y la firma, el alcalde me hizo un requerimiento de $5,000 para él, que de ese proyecto él necesitaba $5,000”, dijo Virella a preguntas del fiscal especial independiente (FEI)  Guillermo Garau. Esto ocurrió en seis ocasiones, según Virella.

En el primer contrato, el alcalde le pidió $5,000 para construir un puente, en el segundo Santana le pidió $3,000 para hacer un helipuerto, otra partida de $5,000 para la verja de una escuela, otros $5,000 para las gradas de un parque, $7,000 por la cantina de una cancha, y otros $10,000 del cuartel.

Indicó que el alcalde lo mismo le pidió el dinero en un restaurante chino, que cobraba el dinero en otro de mariscos, o también lo cobraba en el mismo proyecto.

El testigo no daba detalles -ni el fiscal se los pidió- de cómo el alcalde le hacía el requerimiento, si era por teléfono o en persona, desde un auto o en una oficina; o cómo le entregaba el alcalde el dinero en efectivo a Virella, si era en un sobre, un maletín, un bulto, o una bolsa.

Virella dijo que el único pago que no completó fue el de $10,000 para un cuartel -sólo dio $5,000- y la razón para no pagarle a Santana es que “no se lo entregué porque ya empezaba a salir al aire la investigación al alcalde”.

Al final del interrogatorio, el fiscal cuestionó a Virella si estaba consciente de que los pagos también constituían delito, a lo que el empresario respondió con un “sí”. Ayer se dijo en sala que Virella tiene un acuerdo de inmunidad.

¿Si era algo ilegal, por qué lo hizo?, cuestionó Garau.

“Por que necesitaba trabajar. Por que si no lo hacía así, no se trabajaba”, afirmó Garau.

El abogado de defensa, Harry Padilla, comenzó a interrogarlo, y logró que Virella admitiera que “se había equivocado” cuando en vista preliminar dijo que él cobraba de su empresa un salario por el que recibía el formulario w-2, cuando la verdad es que cobra por comisión.

También el letrado cuestionó quién era el dueño de la empresa Virella, porque en papeles aparece su hermano Carlos. El testigo dijo que él era “codueño” y “administrador” del negocio.


💬Ver 0 comentarios