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Miembros de la coalición Agenda Nacional Puertorriqueña contaron los esfuerzos que hacen para que la comunidad boricua en EE.UU. se active electoralmente. (horizontal-x3)
Miembros de la coalición Agenda Nacional Puertorriqueña contaron los esfuerzos que hacen para que la comunidad boricua en EE.UU. se active electoralmente. (José A. Delgado)

Filadelfia, Pensilvania - Al ordenar sus objetivos, la Agenda Nacional Puertorriqueña -una coalición de más de 30 organizaciones- busca unir esfuerzos para entusiasmar a la comunidad boricua a inscribirse y salir a votar en las elecciones legislativas estadounidenses de noviembre con miras a impulsar los asuntos claves para Puerto Rico y su diáspora.

La organización aprobó este fin de semana su agenda para los próximos dos años, que incluye incentivar la participación electoral entre los boricuas de EE.UU., abogar por la descolonización de Puerto Rico bajo las normas del derecho internacional y presionar al gobierno federal en favor de asistencia para mitigar la devastación causada por el huracán María y por fondos que ayuden a aliviar la crisis fiscal.

La convención -que reunió a 138 delegados de organizaciones e individuos- logró acuerdos también en torno a la importancia de atender los retos a los que se enfrenta Puerto Rico tras la imposición de una Junta de Supervisión Fiscal “autoritaria y antidemocrática” y la falta de paridad en programas de salud como Medicaid, entre otras cosas.

“Como tarea urgente, tenemos que sacar a votar a la gente a favor de los que defienden los asuntos de Puerto Rico. Necesitamos personas que puedan contradecir lo que este presidente (Donald Trump) está haciendo”, manifestó Nilda Ruiz, reelegida como presidenta de la Agenda durante la convención de la coalición, celebrada el sábado en el Taller Puertorriqueño de Filadelfia.

Entre las propuestas aprobadas, la Agenda incluyó establecer un subcomité que promoverá crear una organización afiliada, no partidista, que fomente la participación electoral y reúna los esfuerzos que ya se dan en la diáspora.

Contrario al interés que generan los procesos electorales en Puerto Rico, en Estados Unidos los electores boricuas suelen tener una participación muy baja.

Los que recién llegan a EE.UU. se enfrentan a un proceso electoral extraño, que muchos no entienden. Unos vienen desilusionados con la clase política de Puerto Rico, y otros siguen atentos al debate local en la isla.

En Florida, por ejemplo, se calcula en medio millón el total de puertorriqueños inscritos. Pero otros 340,000 boricuas no se han vinculado al proceso electoral en su nueva casa.

Algunos sectores de la diáspora, sin embargo, comienzan a sentir que la devastación y emergencia que causó el huracán María, junto a la lenta e ineficiente respuesta del gobierno federal, sirve de incentivo para los electores boricuas.

“Después del huracán María, veo a la gente interesada”, indicó Rafaela “Ronnie” Luz, residente en South Orange, en Nueva Jersey.

La Agenda ha encomendado al grupo Boricua Vota, de Florida, diseñar los objetivos de una campaña de motivación hacia el electorado boricua.

Jimmy Torres Vélez, uno de los coordinadores de Boricua Vota, presidió la sesión de trabajo dedicada a discutir cómo incentivar la participación electoral. “Queremossaber qué hacen en nuestras comunidades”, dijo Torres Vélez, en un mesa redonda con activistas de Nueva Jersey, Nueva York, Filadelfia, Connecticut y Florida.

Torres Vélez los exhortó a utilizar festivales, conciertos y torneos deportivos para divulgar información. Afirmó que, en Orlando, han tenido éxito al llevar “parrandas” a salones de belleza y barberías, lugares en el que encuentran un público cautivo.

“Tenemos que construir nuestras propias estructuras. Desarrollar nuestros candidatos”, indicó Torres Vélez.

“Cada político que viene a donde mí, le pregunto: ‘¿Qué estás haciendo por Puerto Rico?’”, comentó, por su parte, Robert Romero, un veterano activista de Poughkeepsie, Nueva York.

Armando Santiago, coordinador de la coalición “Vamos por Puerto Rico”, habló de la importancia de lograr respaldo de otras comunidades y desarrollar una agenda local que permita a electores saborear victorias que les motiven a seguir activos.

En momentos en que el gobernador Ricardo Rosselló Nevares ha dicho que busca “organizar” a la diáspora para fortalecer su poder electoral, grupos en el exilio le han recordado que llevan años trabajando en sus comunidades.

“Los gobernadores de Puerto Rico deben dejar de pensar en la diáspora como un producto que está para ayudarlos a ellos. Estamos aquí para ayudar a Puerto Rico”, indicó Gretchen Sierra Zorita, una de las portavoces de la Agenda Nacional Puertorriqueña.

Como parte de la convención del pasado fin de semana, el grupo BoricuActivatEd llevó a cabo un taller de capacitación sobre cómo presionar ante el gobierno federal en torno a los asuntos de Puerto Rico.

Entre los asistentes al taller estuvieron funcionarios electos, algunos de ellos participantes de la convención, como el representante estatal Ángel Cruz (Pensilvania), la concejal municipal de Filadelfia María Quiñones Sánchez y el exconcejal municipal de Filadelfia Ángel Ortiz.

“En BoricuActívatEd, entendemos que la única forma de sacar a nuestra isla de la crisis que enfrenta es apoderando a la diáspora y a los aliados de Puerto Rico para que se activen y les dejen saber a sus congresistas que tienen que atender nuestras preocupaciones”, dijo la cofundadora de BoricuActívatEd, Jennice Fuentes.

El sábado, los oradores de la convención incluyeron a la concejal Quiñones Sánchez y al representante estatal Marcos Crespo (Nueva York), también presidente del Partido Demócrata de El Bronx.

“Somos demasiados (en EE.UU.) -5.2 millones- para tener un impacto tan mínimo”, reflexionó Crespo en su mensaje, al indicar que “tenemos que identificar asuntos claves” que unen a la diáspora, como los reclamos de paridad en programas de salud, y “ser estratégicos”.

Como presidente del Grupo de Trabajo Puertorriqueño e Hispano de la Cámara de Representantes de Nueva York, Crespo sostuvo que en noviembre anunciarán los detalles de un nuevo programa, denominado Casa Somos, mediante el cual auspiciarán campamentos de verano en la isla para hijos de la diáspora, con el propósito de que la nueva generación aprenda de su cultura, identidad e historia.

La diáspora también tiene sus dolores de crecimiento. Por ejemplo, no han podido darle continuidad al caucus de funcionarios electos puertorriqueños formado al margen de la Agenda.

“Hemos tenido tensiones sobre ciertos temas”, indicó el representante Crespo, en referencia a asuntos como el homenaje que se le quiso rendir en el Desfile Puertorriqueño de Nueva York al ex prisionero político Oscar López Rivera, por cuya liberación abogaron por unanimidad.

A favor de descolonizar

Al aprobar los temas que promoverán en los próximos dos años, el sábado también hubo tensión sobre el status político de Puerto Rico. El asunto estuvo en el borrador de agenda, pero iba a quedar sobre la mesa hasta que el exconcejal de Filadelfia Ángel Ortiz reclamó que se debatiera. Después de intentos por cancelar la discusión, la asamblea aprobó, por abrumadora mayoría, un texto que exhorta al Congreso a establecer un proceso vinculante para la autodeterminación de Puerto Rico, basado en el derecho internacional.

Tras EE.UU. admitir que la situación colonial de Puerto Rico no cambió con la ley de relaciones federales de 1950 y la Constitución de 1952, la resolución solicita a la ONU volver a colocar la isla en la lista de países sin gobierno propio.

“Esta es la diáspora diciéndole al Congreso que tiene que adherirse al derecho internacional”, indicó el exconcejal Ortiz.

Los objetivos aprobados por la asamblea también incluyen promover que la transformación del sistema eléctrico de Puerto Rico sea a base de fuentes de energía renovable, rechazar la quema de carbón, resaltar la identidad, cultura e historia puertorriqueña y promover el financiamiento de sus artes.

Respecto a la educación, reclamó el fortalecimiento del sistema educativo de la isla y el desarrollo del empresarismo entre los puertorriqueños.

Entre sus demandas, la Agenda ha tenido también que requerirle al gobierno de EE.UU. la exclusión de Puerto Rico de las normas federales de cabotaje.

Eligen su directiva

En su convención, la Agenda Nacional Puertorriqueña eligió también su Junta de Directores.

Como parte de la elección, los miembros de la Agenda mantuvieron el mismo comité ejecutivo, que encabeza Ruiz, de la Asociación Puertorriqueños en Marcha, como presidenta.

Los otros integrantes del comité ejecutivo son Ronald Blackburn, responsable de la organización Aspira, como vicepresidente; Roseni Plaza, tesorera; el profesor Edwin Meléndez, secretario, y Sierra Zorita, como directora de Comunicaciones.


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