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Lersy Boria, procuradora de las Mujeres, durante la celebración del primer simposio “Ni Una Más”. (Teresa Canino )

Hasta el 31 de octubre, el Departamento de Justicia había radicado 414 cargos por violación a órdenes de protección contra 368 imputados. Mientras, por violación al Artículo 3.1 (maltrato)  de la Ley de Violencia Doméstica (Ley 54) la agencia sometido en el mismo término 1,980 cargos a 1,779 imputados. 

“Es un número que es bastante constante. Lo que tenemos es el impacto de que son casos bien fuertes, de asesinatos o de agresiones agravadas que, por supuesto, llaman muchísimo la atención por la cobertura mediática”, señaló la fiscal Zuleyka Colón Rodríguez de la Oficina de Coordinación de las Unidades Especializadas de Violencia Doméstica, Delitos Sexuales y Maltrato de Menores. 

Mientras, en lo que va del 2018, un total de 21 mujeres han sido asesinadas por sus parejas. Para el 2017 la cifra fue de 14.

La procuradora de las Mujeres, Lersy Boria, se expresó consternada con el alza que en el número de mujeres asesinadas por sus parejas, pero sostuvo que el problema es una complejo que necesita de la colaboración de todos los sectores y de un trabajo entrelazado de las agencias gubernamentales.

“Lo más importante es la prevención. Tenemos que unirnos como pueblo...son aspectos sociales, económicos que no se pueden atacar desde una sola área. Hay que trabajar con la cultura, el patriarcado, el machismo, el lenguaje sexista, la educación”, reconoció Boria.

Las expresiones de ambas funcionarias se dieron durante la celebración del primer simposio “Ni Una Más”, actividad  convocada por la legisladora Jacqueline Rodríguez de la Cámara de Representantes.

El encuentro contó con una panel de funcionarios  de agencias o sus representantes que abordaron los servicios y derechos que tienen las mujeres víctimas de violencia doméstica.

El grupo de teatro correccional presentó una obra, titulada “Violencia Doméstica”, que conmovió a muchos. “Yo no estuve con mi hija, pero pienso como tal vez mi hija estuvo luchando por su vida cuando fue brutalmente asesinado”, dijo José Suárez Hernández, cuya hija, Arelis, fue asesinada por su pareja el 23 de enero de 2017.

Tras el incidente, Súarez Hernández creó el movimiento “Detente, no más violencia”, que pretender prevenir este tipo de incidente, así como ofrecerle ayuda a las víctimas directas e indirectas.

“El proceso más difícil fue el proceso de la sanación, de perdonarme. A veces, nos sentimos culpables por no haber tomado una decisión antes”, relató Marianette De Jesús, quien logró salir del ciclo de violencia de género y rehacer su vida.


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