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ARECIBO - La hermana mayor de Dylan Díaz Salgado declaró hoy, martes, que observó al exnovio de su mamá, Christian Serrano Chang, golpear "duro" a su hermano en el pecho y la espalda el día en que murió el menor de solo dos años.

Sin embargo, también señaló que ensayó sus respuestas con el fiscal Wilson González Antongiorgi y que éste le indicó qué decir en la sala del Centro Judicial de Arecibo donde Serrano Chang es enjuiciado por la muerte del niño.

En la continuación del juicio por jurado contra el maestro de educación especial, la niña se tocó el pecho con ambas manos para explicar el lugar donde el acusado golpeó a su hermano Dylan.

Dirigida por las preguntas del fiscal González Antongiorgi, la menor de cinco años también se tocó el estómago y los ojos para indicar los otros puntos donde el acusado golpeó a Dylan. No mencionó las partes del cuerpo por su nombre.

"¿Christian le daba mucho?", preguntó el fiscal.

"Mucho, mucho, mucho", respondió la menor, quien declaró bajo el sistema de circuito cerrado.

Ese patrón de repetir palabras en sus contestaciones, se observó a lo largo de su testimonio. En un momento, la inquieta niña, que vestía una blusa de líneas rosadas, empezó a repetir los números de las fotografías que le mostraba el fiscal.

"Dos dos" y "dos cinco, soltó espontáneamente la niña cuando le mostraba las imágenes para que identificara los cuartos del apartamento del residencial Brisas de Campo Alegre en Manatí, donde vivía con su hermano menor y su mamá, Rayma Salgado Torres, quien enfrentará juicio por separado por la muerte de su hijo menor.

"¿Alguien te dijo que guardaras nuestro secreto?", cuestionó el fiscal González Antongiorgi.

"Sí", contestó la niña, mientras se tocaba el cuerpo.

"¿Quién te lo dijo?", prosiguió González Antongiorgi.

"Christian", señaló la niña.

En el contrainterrogatorio, dirigido por el licenciado Goodwin Aldarondo Jiménez, quien comparte labores de defensa junto a Javier Santiago Santos y Harry Olivero Lloréns, la niña describió un incidente donde su hermano se cayó y se dio en la cabeza.

También explicó que solía jugar al esconder y treparse en el pecho del exnovio de mamá para darle con los dedos como si lo apretara.

Apuntó que quería mucho a Serrano Chang, a pesar de que le daba a su hermano y rechazó que su mamá los reprendiera con golpes.

"¿(El fiscal) te dijo que decir hoy?", preguntó el abogado defensor.

"Verdad que sí", respondió la niña mirando en dirección del fiscal.

Sin embargo, en el redirecto la menor dijo que decía la verdad y negó que el fiscal le diera las respuestas de las preguntas.

Finalmente la menor, entró a la sala, que preside la jueza Iris Reyes Maldonado, del Tribunal de Arecibo para identificar al acusado.

Al verlo, lo señaló con la mano y le sopló besos con la boca. También pidió acercarse al hombre y preguntó si se podía ir con él, pero los funcionarios en el salón de sesiones no permitieron el encuentro.

Pese a que la menor se mostró habladora durante su testimonio, antes de testificar en una especie de vista para confirmar su capacidad para declarar en el proceso, se mostró reacia a responder las preguntas de la jueza.

Cuando la magistrada le preguntó la edad, señaló que tenía cuatro años, luego dijo cinco y finalmente seis años.

También le respondió que se llamaba "cuatro".

Testifica el patólogo

Durante la jornada de hoy, martes, el Ministerio Público, representado por los fiscales González Antongiorgi y José Alberto Acevedo Acevedo, sentó a testificar al patólogo forense Carlos Chávez, quien concluyó que Dylan murió debido a los severos traumas que recibió.

Afirmó también que su deceso se trató de un homicidio o de una muerte provocada por otra persona.

Explicó que el niño murió desangrado luego de recibir un golpe que partió su hígado en dos.

Describió las contusiones que observó en la cara, espalda, pecho y abdomen del niño, cuya autopsia practicó en el Instituto de Ciencias Forenses.

A preguntas del fiscal, González Antongiorgi indicó que los golpes que recibió el niño se los propinó un adulto con fuerza y que las contusiones en la espalda podían ser compatibles con un puño o un "palito".

Señaló también que aunque Dylan hubiera recibido ayuda médica tenía escasas probabilidades de sobrevivir debido a la severidad del trauma al hígado.

La mordaza

En la tarde, la jueza Reyes Maldonado regañó a los familiares paternos de Dylan por violar la orden de mordaza que impuso y que impide a los fiscales, abogados, acusado y familiares de las partes hacer expresiones a la prensa.

La reprimenda surgió luego que fiscal González Antongiorgi alertó a la magistrada sobre la breve entrevista que el papá de la víctima, Henry Díaz, concedió a periodistas ayer, lunes.

Díaz aseguró desconocer que la mordaza lo cobijaba, pero la jueza le cuestionó si no estaba pendiente al caso de su hijo.

Así las cosas, la jueza Reyes Maldonado le indicó que sería citado oportunamente para atender dicha infracción a su orden de mordaza.

El juicio continúa mañana a la 1:00 p.m.


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