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En el caso de 2012, un total de 22 personas fueron acusadas por narcotráfico y lavado de dinero y habían sido detenidas bajo el operativo denominado como "Voodoo Sam", que incluía una confiscación de $127 millones. (GFR Media)

Entre marzo y junio pasado, las autoridades federales confiscaron 20,554 boletos de la Lotería Tradicional que eran transportados por el comercio interestatal e internacional y que tenían un valor estimado de $63,499.

Aunque no hay muchos detalles todavía sobre estos incidentes, estas incautaciones hacen recordar un caso de 2012 en que se acusó a miembros de una organización criminal que distribuía cargamentos de cocaína entre el Caribe y Estados Unidos, y quienes en algunos casos lavaron el dinero a través de la compra de boletos premiados de la Lotería que no habían sido reclamados por los ganadores.

La primera de estas incautaciones recientes ocurrió el 2 de marzo pasado a las 11:45 p.m., cuando agentes de las Fuerzas Unidas de Rápida Acción (FURA) de la Policía de Puerto Rico detuvieron una lancha de nombre "Not@Work" en la bahía Ensenada Honda, en Culebra, al navegar con las luces apagadas. Los agentes estatales entregaron a su tripulante a los federales.

Según la denuncia no jurada del agente de la Oficina de Seguridad Interna del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE-HSI) que se hizo cargo del caso, en la embarcación encontraron un bulto negro en el que había 10,789 boletos de la Lotería Tradicional con valor aproximado de $27,952, además de $18,000 en efectivo.

Su único tripulante, José O. Bonilla Cruz, alegó que el bote estaba registrado bajo Saúl Maldonado y admitió que había una persona en Culebra esperando por él, pero que desconocía lo que había en el interior del bulto o quién era el dueño "real" de los boletos. Dijo que estaba pescando cuando un desconocido le pidió que recogiera "algo" entre St. Thomas y Culebra. Se suponía dejara el bulto en el muelle Sea Bon, en Culebra.

No obstante, los agentes federales notaron inconsistencias en su relato, por lo que le increparon al respecto, y el residente de Culebra dijo que entregaría el material a una persona que identificó, que habló el día antes con esa persona para concretar la entrega y que el dueño de la lancha le dio las llaves dos semanas antes.

En la denuncia se aclara que Bonilla Cruz está ahora sumariado a nivel estatal por un caso de sustancias controladas.

La petición de la orden de confiscación fue hecha por el fiscal Eugenio A. Lomba, de la División de Narcotráfico de la fiscalía federal, y fue firmada por la presidenta del Tribunal Federal, distrito de Puerto Rico, Aida M. Delgado Colón.

El segundo incidente ocurrió el 12 de junio pasado, cuando se ocuparon 9,765 boletos de la Lotería redimidos a un costo de $35,547 y $4,160 en efectivo en un puerto en Peñuelas.

El agente del ICE-HSI alega que, según la pesquisa, el bote "Midnight Tide" llegó al puerto Petro-Taíno procedente de Santa Cruz, y un oficial de seguridad observó cuando un tripulante de la embarcación, identificado como Anthony Bodden Osegura, de nacionalidad hondureña, le entregó sobres manila a un conductor de camiones del puerto.

El guardia notificó a su supervisor, quien confrontó al conductor, y éste voluntariamente le entregó un bulto con cuatro sobres en cuyo interior estaban los billetes. Dijo que le estaba haciendo un favor a otra conductora de camiones, Sheila Denisse Santiago Torruella.

Agentes del ICE-HSI entrevistaron a Santiago Torruella en su residencia, en Ponce, dado a que fue suspendida de sus labores tras lo ocurrido. Alegó que Bodden Osegura se comunicó con ella para darle los billetes, pero que ella estaba enferma, por lo que coordinó con su compañero de trabajo para que los recogiera.

Bodden Osegura no ha podido ser entrevistado porque se informó que su patrono, con base en la isla de Tortola, lo transfirió a otra ruta.

El juez federal José A. Fusté aprobó la confiscación del material, a petición del fiscal Lomba.

En el caso de 2012, un total de 22 personas fueron acusadas por narcotráfico y lavado de dinero y habían sido detenidas bajo el operativo denominado como "Voodoo Sam", que incluía una confiscación de $127 millones.

El denominado líder del grupo, Eduardo Pérez Figueroa, fue sentenciado en marzo pasado a cumplir 13 años de prisión y siete años de libertad supervisada.

El segundo en mando, Orlando Robles Ortiz, será sentenciado este miércoles. Robles Ortiz, mejor conocido como Babalao o Papal, se declaró culpable en septiembre de 2013 por posesión con intención de distribuir cocaína y lavado de dinero en exceso de $1.4 millones provenientes de la venta de sustancias controladas.

Según la pesquisa, Robles Ortiz era sacerdote santero y consultaba con el "espíritu" Samo Samuel antes de reclutar a miembros de la organización y previo a enviar el material de contrabando.


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