Luis Martínez, Nirza Torres y Domingo Torres resaltaron las cualidades de sus vecinos que fallecieron en lo que la fiscalía federal catalogó como un esquema de fraude para cobrar pólizas de seguro.

Juana Díaz - Todavía Nirza Torres Cruz llora la muerte de sus hermanos José y Margarito, quienes fueron atropellados en la carretera PR-552 del barrio Guayabal en Juana Díaz. También sufrió la pérdida de su sobrino Reinaldo Santiago Torres, al que asesinaron a tiros frente a su casa en el sector Cuevitas.

Aunque los trágicos incidentes no ocurrieron simultáneamente, ya que a José lo atropellaron el 31 de octubre de 2009; a Reinaldo lo mataron el 28 de agosto del 2012 y Margarito murió impactado por un vehículo el 2 de junio de 2018; sus familiares no saben quiénes arrebataron la vida a sus seres queridos ni por qué.

Ayer, la jefa de la fiscalía federal, Rosa Emilia Rodríguez, indicó que se sospecha que la muerte de estas tres personas, junto a Daniel Santiago Ramos, quien fue abatido a tiros en el 2011, obedecieron a una conspiración para cobrar los seguros de vida que cinco individuos obtuvieron a nombre de ellos de forma fraudulenta.

Sin embargo, tanto Nirza como su esposo Luis A. Martínez Cruz, no vinculan estas muertes al esquema de fraude divulgado ayer por la fiscalía federal. Entre los arrestados está Luz María Santiago Torres, propietaria del Hogar Sueño Feliz, que atendía a adultos mayores y pariente de algunas de las víctimas.

“A Reinaldo nunca supimos quién lo mató. Él era un muchacho tranquilo, se daba a querer por todo el mundo, casi no trabajaba, se dedicaba a estar por ahí, a hacer chiripitas, Nos sorprendió la manera en que murió, porque no tenía enemigos”, expresó, por su parte, Martínez Cruz.

“Eso fue una muerte inesperada, no sé por qué lo mataron. No se lo merecía”, lamentó el hombre, vecino del sector Cerro Arriba de Juana Díaz.

El matrimonio narró detalles sobre el momento cuando se enteraron de la muerte de José, quien falleció una noche de Halloween.

“Esa noche de Halloween, él bajó vestido de negro y llegó aquí con nosotros y nos dijo que iba a dar una vuelta y esta le dijo, ‘cuidado José, que la calle no está buena’ y él le dijo ‘no te preocupes, que yo no le hago daño a nadie’. Se fue por ahí pá’ bajo y cuando al rato, la noticia que un carro lo había atropellado en la curva”, recordó Luis en presencia de su esposa.

“La Policía cogió al que lo atropelló, luego, pero esa muerte quedó en nada. Eso quedó como si no lo hubiesen matado. José tenía 32 años, ayudaba a los vecinos, a nosotros también y nosotros le dábamos un par de pesos, porque le gustaba ayudar; él bebía, pero era una persona decente, humilde, todo el barrio lo quería; ese entierro fue grande porque a él lo quería todo el mundo”, agregó don Luis.

El matrimonio juanadino señaló que Margarito acudía con frecuencia al hogar de Luz María, igual que sucedió la noche en que lo atropellaron.

“Margarito vivía allá arriba en casa de mi papá, don Tello, por eso nos dicen los Tello. Eso fue otro dolor más, porque ese fue el tercer hermano que murió así, porque a mi otro hermano Félix Torres también lo mató un carro. Ese fue el primero de todos, como en el 2000, pero eso fue en Lomas”, confesó Nirza.

Por su parte, Domingo Torres Cruz quien reside en el mismo sector Cerro Arriba donde casi todos son parientes, aseguró que “nada me sorprende, pero para decir eso (que fueron asesinados como parte de un mismo esquema), hay que probarlo”.

“No sé, pero si la ley lo piensa así. Yo no le puedo decir si es verdad o no. (Luz) María es pariente de nosotros por parte de los Torres, ella se dedica a vender solares, creo que casi al mismo tiempo que empezó con el centro”, dijo el hermano de los occisos.


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