Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

Policías en formación. (horizontal-x3)
Policías en formación. (GFR Media)

Un paro de labores en la Policía de Puerto Rico, motivado por el descontento de la matrícula en torno a las condiciones de su retiro, es inminente, advirtió esta mañana Ismael Rivera Román, presidente del Sindicato de Policías Puertorriqueños.

Rivera Román se presentó esta mañana junto a representación de otros gremios policiacos como la Corporación Organizada de Policía y Seguridad (COPS) y el Frente Unido de Policías Organizados (FUPO) a una vista pública presidida por el representante Félix Lasalle, de la Comisión de Seguridad Pública de la Cámara de Representantes, quien realiza una investigación en torno a diferente asuntos relacionadas a la seguridad en el país, como lo son las condiciones de retiro de los policías y el funcionamiento de la Policía en términos generales.

Siendo eco de y portavoces de la indignación de los policías, incluso la oficialidad, que también lo está manifestando, dejamos saber a los miembros de esta comisión que estamos ante un real e inminente paro de labores en la Policía de Puerto Rico si no se atiende con seriedad, responsabilidad e inmediatez la promesa del gobernador Ricardo Rosselló Nevares de un retiro digno para cada Policía”, dijo al asumir un turno en la vista.

Los diferentes gremios policiales recibieron un balde de agua fría el 22 de enero cuando la directora ejecutiva de la Junta de Supervisión Fiscal (JSF), Natalie Jareko, refirió a La Fortaleza cualquier acción que permita mejorar las condiciones de retiro de los uniformados, esto mientras les advertía que no había dinero para cumplir con ese objetivo. Los líderes de los policías salieron enfurecidos del encuentro, celebrado en las oficinas centrales de la JSF.

Desde al menos una semana antes se había normalizado un paro de brazos caídos nunca oficialmente decretado de policías, furiosos por varias situaciones, como la tardanza en el pago de horas extras trabajadas durante los huracanes Irma y María y molestos por los cambios en el sistema de retiro del gobierno que reduce en más de un 30% la potencial pensión de cada policía. Los uniformados no cotizan para el Seguro Social, complicando su situación económica.

Están (los policías) dando un aviso de lo próximo que ocurrirá ni no se actúa para hacerles justicia real. No más promesas y estribillos de campaña”, dijo Rivera Román.

Por su parte Carlos Morales, presidente de Cops, denunció ante la comisión cameral que los policías han sido blanco de “promesas incumplidas” por años, incluyendo los cambios al sistema de retiro legislados el pasado cuatrienio.

Me cambiaron (hablando de los policías) el acuerdo que firmé al momento de entrar a la Policía. Ahora tengo la obligación de trabajar más tiempo para poder retirarme, recibir un 38% de mi salario, no tener la aportación de plan médico y tampoco otros beneficios marginales en un momento en que no es posible comenzar otra carrera”, dijo Morales.

En torno a la discusión de la criminalidad y el efecto en combatirla -si alguno- que ha tenido la creación del Departamento de Seguridad Pública (DSP), José Martínez Vázquez, vicepresidente del Frente Unido de Policías Organizados, planteó que hay un problema interno de supervisión y administración que redunda en la “inestabilidad” de los recursos humanos de la Policía, convertida en un negociado y parte de la sombrilla del DSP.

Bajo un clima inestable en su aparato directivo, no se le puede brindar al pueblo un servicio de excelencia que este exige y se merece”, dijo Martínez Vázquez.

Aparenta haber un grave problema de falta de motivación, aparenta haber un ambiente hostil de trabajo donde los recursos humanos no se sienten valorados, son víctimas de la incertidumbre que ha provocado y una revelación de ello es que ha marcado un ausentismo extremo…”, agregó.


💬Ver 0 comentarios