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La defensa de Pablo José Casellas Toro, acusado por el asesinato de su esposa Carmen Paredes Cintrón, decidió esta tarde no sentar a declarar a sus testigos y al final optó por estipular el expediente del paciente de metadona Luis Alberto Guzmán Hernández.

Guzmán Hernández es el único testigo de cargo de la Fiscalía que aseguró haber visto el día del asesinato de Paredes Cintrón, entre 9:00 a.m. y 10:00 a.m., un Mercedes Benz color gris claro desde donde un hombre de tez blanca lanzó la pistola homicida.

La defensa busca impugnar su testimonio.

La estipulación acordada esta tarde en el decimocuarto día de juicio en su fondo contra Casellas Toro estableció que Ruth Aponte Cotto, la secretaria de la Región Judicial de Bayamón, recibió el expediente del paciente de metadona Guzmán Hernández y lo tiene bajo su custodia en la bóveda del Tribunal de Bayamón.

Esto significa que ese expediente entrará como evidencia en el caso.

Asimismo, se estipuló que Paredes Cintrón y Casellas Toro estaban casados bajo el régimen de bienes gananciales y para el 1999 compraron una casa en la Urbanización Tierralta III que formó parte de esos bienes gananciales.

Hoy, en el primer día de desfile de prueba de la defensa de Casellas Toro, el juez federal Salvador Casellas Moreno acudió a sala y puntualizó que su hijo menor es inocente de los cargos que se le imputan.

“Estoy apoyando a Pablo. (Vendré) todos los días... Sigo creyendo en la inocencia de Pablo”, expresó el juez federal a su salida esta tarde del tribunal de Bayamón.

La defensa del acusado por el asesinato de Paredes Cintrón solicitó hoy al juez José Ramírez Lluch que les conceda la absolución perentoria luego que la fiscalía sometiera el caso en contra de su cliente el pasado martes.

“Este tribunal se va a reservar la determinación hasta que el jurado termine de deliberar”, decidió Ramírez Lluch.

Una absolución perentoria es un recurso discrecional que tiene la defensa y que se le presenta al juez cuando se entiende que el gobierno no presentó con su desfile de prueba todos los elementos del delito que se requieren para encontrar a una persona culpable.

Harry Padilla, abogado que encabeza la defensa de Casellas Toro junto a Arturo Negrón, Francisco Rebollo Casalduc y Juan Ramón Negrón, decidió poner a la disposición de la fiscalía a tres testigos de los cuatro testigos de defensa, todos funcionarios públicos y que iban dirigidos a impugnar al paciente de metadona.

Mientras, el juez federal Casellas Toro sostuvo que el proceso en contra de su hijo menor ha sido uno muy doloroso.

“Todo ha sido muy difícil para mí y toda la familia, como es natural. Esperamos que todo termine bien y aquí estamos apoyando a nuestro hijo. Entro con un ánimo positivo. Estoy positivo desde el día uno. (Tengo) tristeza por la pesadilla que está pasando la familia. Obviamente es algo único pero con la ayuda de Dios vamos adelante”, expresó el juez federal.

El padre del acusado por el crimen de Paredes Cintrón indicó además que su familia está unida en este proceso y tienen el apoyo de Dios para atravesarlo.

“Estamos todos muy unidos y solo puedo decir que tenemos el apoyo del Señor y con esa fuerza echamos para adelante todos juntos. Me citaron (la Fiscalía) y el resultado práctico de eso fue que no pude venir al juicio de mi hijo. Por eso es que hoy vine porque ya nada me lo impide ahora”, sostuvo.

El juez federal estuvo en la lista de los testigos de cargo de la fiscalía hasta el pasado martes, día que el gobierno sometió su caso ante la consideración del jurado después de sentar a un total de 31 testigos.

¿Cree que su hijo es inocente?, se le cuestionó al juez federal.

“Definitivamente (es inocente)... Pablo cuenta con todo mi apoyo y el de su mamá que está en los cielos”, apuntó.

El choque familiar entre los Casellas y la familia de Paredes Cintrón en sala hoy, al igual que el primer día del juicio en su fondo, era palpable.

Detrás del banquillo de los fiscales Janet Parra, Sergio Rubio y Phobe Isales, estaba sentada en la cuarta fila la madre y el hermano de Paredes Cintrón visiblemente tensos.

Al otro extremo y en primera fila estaba el juez federal, la hija mayor de Casellas Toro, el hermano del acusado y su cuñada.

Cada uno, que antes del asesinato de Paredes Cintrón eran una sola familia, hoy permanecían clamando su justicia por su lado en la fría sala 706 del Tribunal de Bayamón: por un lado la familia Casellas pide la inocencia de Pablo y por el otro lado la familia de Carmen pidiendo su convicción.

El juicio en su fondo contra Casellas Toro se reanudará mañana a las 10:30 a.m. cuando se espera que la defensa siente a declarar a dos peritos.



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