(semisquare-x3)
El oficial, aquí en imagen de archivo, tuvo que recibir atención médica poco después de su arresto el día de los hechos.

El policía Gabriel Hernández Jiménez, quien mantuvo en vilo a las autoridades tras tomar como rehén por varias horas a un empleado de una cooperativa en Guaynabo el pasado 2 de enero, fue acusado este lunes de tres cargos criminales, que incluyen restricción a la libertad agravada y por apuntar con un arma de fuego y dispararla dentro de la institución financiera.

Así lo informó este lunes el Departamento de Justicia por medio de comunicación escrita, al tiempo que indicó que la jueza Carmen L. Otero Ferreiras, del Tribunal de Primera Instancia de Bayamón, encontró causa para el arresto del oficial y le impuso una fianza global $60,000, supervisión electrónica y tratamiento médico.

El pasado 3 de enero, el juez Elmer Rodríguez, del Tribunal de Bayamón, no encontró causa para el arresto del agente Hernández Jiménez, luego que mostrara reparos con la forma en que la fiscal Michelle Colón presentó la prueba, así como con el hecho de que no se identificara al arrestado en sala.

La fiscalía había anticipado entonces que iría en alzada y hoy se anunció por medio de la jefa de Fiscales del Departamento de Justicia, Olga Castellón Miranda, y la fiscal de distrito interina de Fiscalía de Bayamón, Carmen Iris Ortiz, que se radicaron los cargos contra el oficial por los hechos ocurridos en la cooperativa Caribe Federal Credit Union.

La vista preliminar fue señalada para el 8 de febrero.

En concreto, según el comunicado de prensa de Justicia, "los cargos radicados fueron por violación al Artículo 177 por amenazar a un empleado de la cooperativa, un cargo por violar el Artículo 156 en dos de sus incisos por restricción a la libertad agravada por ser mediante intimidación y por este ser un oficial del orden público, y violación al Artículo 5.15 de la Ley de Armas por apuntar un arma de fuego y dispararla dentro de la cooperativa".

La investigación estuvo a cargo de los fiscales Michele Colón García y Héctor Rivera, en conjunto con el agente Fernando Colón Trinidad, de la División de Homicidios del Negociado de la Policía de Puerto Rico en Bayamón.

Los hechos en este caso comenzaron la mañana del 2 de enero, cuando Hernández Jiménez, en su uniforme de policía, se presentó a la cooperativa Caribe Federal Credit Union, localizada en la carretera 199 intersección con camino Alejandrino, en Guaynabo. Una vez allí, preguntó por una empleada que no se encontraba presente, y, de acuerdo al relato del Departamento de Justicia, "se quedó en el lugar en actitud sospechosa, manipulando y sacando su arma de fuego y amenazó a dos empleados, por lo que personal gerencial de la cooperativa procedió a desalojar el lugar previo a que, a eso del mediodía, tomara a un empleado de mantenimiento como rehén por aproximadamente dos horas, según las denuncias".

Igualmente, se establece según las denuncias, que Hernández Jiménez actuó de manera “ilegal, voluntaria, maliciosa, a sabiendas, con conocimiento, a propósito y con intención criminal”. Se indica, también, que "disparó su arma Glock en un lugar público, apuntó con el arma y amenazó a víctimas en el lugar y le restringió la libertad al empleado de mantenimiento, a quien le apuntaba el arma en la cabeza y se apuntaba a sí mismo, manifestándole que la vida 'era como una ruleta rusa, que tú o yo y si se apagaban las luces, se apagaban vidas'".



💬Ver 0 comentarios