Uno de los arrestados en la barriada Figueroa, en Santurce. (Suministrada) (horizontal-x3)
Uno de los arrestados en la barriada Figueroa, en Santurce. (Suministrada)

Tras un gran jurado federal acusar el pasado viernes a 97 individuos por conspiración para distribuir sustancias controladas en San Juan, las autoridades federales arrestaron esta madrugada a 45 personas en la barriada Figueroa, en Santurce.

Además, detuvieron a otras dos personas en Estados Unidos, en la ciudad Milwaukee, Wisconsin, y el otro en Orlando, Florida, informó a endi.com A.J. Collazo, director de la Agencia para el Control de Narcóticos de Estados Unidos (DEA, en inglés). Aclaró que continúan en la isla la búsqueda del resto de los implicados.

En la acusación se alega que desde el 2014 la organización criminal distribuyó heroína, cocaína, marihuana, Oxycodone y Alprazolam en un parque de la barriada Figueroa conocido popularmente como La Colectora, detalló más tarde la Fiscalía federal.

En el grupo había varios roles como líderes, propietarios de puntos de drogas, corredores, proveedores, ejecutores, procesadores de drogas, vendedores y facilitadores.

"Esta acusación y los arrestos de esta mañana son una victoria significativa en nuestros esfuerzos para combatir el tráfico de drogas y el crimen violento. Los incansables esfuerzos de múltiples agencias de aplicación de la ley han puesto fuera del negocio a un importante proveedor de heroína en el área metropolitana de San Juan", dijo Rodríguez Vélez en un comunicado de prensa.

Por su parte, Collazo enfatizó en entrevista telefónica que su agencia seguirá colaborando con las autoridades locales.

El funcionario destacó que la investigación, que forma parte del programa del Departamento de Justicia federal denominado Vecindarios Seguros, estuvo a cargo de la DEA y la Policía de Puerto Rico.

La Fiscalía federal indicó que 31 de los acusados se enfrentan a un cargo de posesión de armas de fuego en cumplimiento del delito de tráfico de drogas.

La operación ocurría en la calle Blanca de la barriada, donde los clientes iban en sus carros o en taxis para comprar la droga sin tener que bajarse, como si fuera un servicarro de un restaurante de comida rápida.

Las autoridades federales explicaron que los miembros de la organización estaban sujetos a unas reglas muy estrictas que, si se violaban, recurrían a la violencia para tratar de mantener el orden.


💬Ver 0 comentarios