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Cuartel General de la Policía (horizontal-x3)
Detrás de la cobertura policíaca existe un equipo de trabajo integrado por los propietarios del medio de comunicación, que son los que dictan la política editorial, los jefes de información y editores. (Archivo / GFR Media).

La ética, el sentido común, la empatía y la sensibilidad son elementos fundamentales en la cobertura policíaca, según lo puntualizaron durante este miércoles los panelistas del conversatorio “El 10-4 de una nueva cobertura policiaca”.

La actividad fue auspiciada por la institución sin fines de lucro Espacios Abiertos, en la Escuela de Comunicación de la Universidad de Puerto Rico y el Programa de Estudios Interdisciplinarios del Recinto de Río Piedras para analizar el tema de la cobertura policiaca con la participación de los panelistas invitados Linda Hernández, periodista y exdirectora de noticias; Francisco Velázquez, periodista y escritor, y William Ramírez, abogado y director ejecutivo de Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés).

Su moderadora, la periodista Mari Mari Narváez, manifestó que los periodistas deben ser más rigurosos en la cobertura de estos temas y sopesar asuntos como la confesión ante las cámaras de un criminal mientras es asediado por reporteros y fotoperiodistas; las violaciones a la ética y la difusión indiscriminada de imágenes de personas arrestadas, sin ser procesadas judicialmente, como ocurre en las redadas de prostitución estigmatizando a estos grupos.

A su vez, estableció que la relación de la Policía con los ciudadanos tiene que cambiar con un esfuerzo integral de todos los sectores.

“No es solo la Policía la que tiene que transformarse, aquellos llamados a informarnos, a fiscalizar nuestras instituciones y evidenciar de cerca las intervenciones de la Policía con la ciudadanía también tiene una grandísima responsabilidad con nuestra sociedad y estamos estableciendo nuevos parámetros en su cobertura de la Policía pueden ser agentes de cambios”, sostuvo Mari Narváez.

Se refirió, en su introducción, a los estudiantes de periodismo como los llamados a renovar la manera de informar este tipo de noticia y los instó a cuestionar constantemente lo que hace la Policía y fiscalizar siempre el uso de la fuerza. “Porque en una democracia tener un arma letal y utilizarla a nombre del estado en contra de un ser humano es una responsabilidad abismal”, sostuvo.

Hernández, por su parte, explicó a los estudiantes que detrás de la cobertura policíaca existe todo un equipo de trabajo integrado por los propietarios del medio de comunicación que son los que dictan la política editorial los jefes de información y editores encargados de cómo se desarrollará el tema. Sin embargo, señaló que son los periodistas y fotoperiodistas los que son los responsables del contenido, cuando llegan a una escena de un delito.

“Esto tiene muchos responsables, es tan perjudicial a los derechos civiles un titular de promocionar una noticia en una pausa comercial como es en detrimento un video que vi hace unos meses en televisión…que era un accidente de tránsito donde veíamos a la víctima pillada en el carro. Yo no creo que el medio, ni el gerente, le pidió que lo presentara. Yo creo que ahí no tuvo sentido común el camarógrafo, que no debió tomar nunca esa toma y el periodista y el editor de no llevarlo al aire”, opinó Hernández, tras indicar que es el medio de la televisión el que más impacta con esta cobertura.

El licenciado Ramírez, abogado de derechos humanos y profesor, insistió en que los periodistas deben asumir un rol educador mediante reportajes de estos temas con profundidad y con lujo detalles.

“No creemos en censura, la prensa es libre, pero tiene que autoregularse porque es un instrumento de derechos humanos”, señaló Ramírez, quien habló de la importancia de que los periodistas se eduquen sobre los derechos individuales del ser humano ya que con ese trasfondo permitirá que el reportaje sea más responsable y esté más enfocado de la víctima o de su agresor, en caso de que sea un policía.

El organismo que representa, fue propulsor de la investigación que inició el Departamento de Justicia Federal en el año 2008, mediante la cual se concluyó que la Policía Estatal creó una crisis de derechos civiles en el país, lo que culminó con una Reforma de la Policía y la designación de un monitor para asegurarse de que la agencia cumple con sus disposiciones.

De hecho, en la actividad estuvieron presentes varios agentes, vestidos con ropa civil, que laboran en la Oficina de la Reforma de la Policía.

De su lado, Velázquez habló del estilo de cobertura periodística y del lenguaje que se utilizaba en la redacción de la crónica policíaca en las décadas de los años 70 y 80 y la jerga que utilizaban los agentes para comunicarse.

El veterano periodista recordó que antes se tenía acceso total a las escenas de los delitos y se podía ver directamente lo que estaba sucediendo, sin alterar la escena, contrario a la actualidad.

“La cobertura era igual, era una cuestión totalmente clasista, en décadas anteriores los términos sufrieron transformaciones… los términos se utilizaban con relación a la circunstancias social, económica de la muerta o el muerto”, argumentó Velázquez.

También resaltó el hecho de que ahora se cuentan con relacionistas públicos que “dulcifican” la imagen del policía, presentando fotos y vídeos de rescate de mascotas y participando de servicios religiosos para contrarrestar otros señalamientos negativos. 


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