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Uno de los cuerpos fue hallado en la carretera PR-174. ([email protected])

Las autoridades estatales tienen previsto someter mañana, miércoles, acusaciones criminales contra dos individuos señalados como autores de la matanza ocurrida esta madrugada en Guaynabo y Bayamón, en hechos que han consternado al país desde el amanecer.

Personal de la División de Homicidios en Bayamón, en coordinación con la Fiscalía, realiza esta noche múltiples tareas dirigidas a presentar cargos criminales por los cuatro asesinatos de miembros de una misma familia y por tentativa de asesinato contra un menor de 13 años.

El paso crucial más reciente a esos fines fue el arresto de un joven, identificado por la Policía como José Bosch, quien llegó a la residencia de una de las víctimas en la urbanización Versalles, en Bayamón.

Bosch se entregó a la Policía y admitió haber estado en compañía de Christopher Sánchez Asencio, de 27 años, señalado por el superintendente José Caldero López como el principal sospechoso de los crímenes.

Tres de las personas ultimadas a tiros en una casa de la urbanización Los Frailes fueron identificadas por las autoridades como el militar retirado Miguel Ortiz Díaz, de 66 años; su esposa, Carmita Uceda Ciriaco, y la suegra del hombre, Clementina Ciriaco López.

Una cuarta víctima fatal fue identificada como Miguel Ortiz Uceda, de 15 años, cuyo cadáver baleado fue encontrado en un terreno aledaño a la carretera PR-174, en el barrio Guaraguao de Bayamón.


Un hermano de Ortiz Uceda, un adolescente de 13 años, fue apuñalado por las personas que se presume ultimaron a tiros a sus padres. El menor, que también fue golpeado brutalmente, sobrevivió y está en custodia de las autoridades.

Este medio supo que Bosch, amigo de Sánchez Asencio, ha minimizado su participación en el crimen al alegar que llegó anoche (lunes) a las 9:00 p.m. a la residencia donde ocurrió la matanza, en la urbanización Los Frailes, bajo engaño. Sin embargo, reconoce que estuvo presente cuando el adolescente de 13 años fue golpeado en la nariz y lanzado por un puente de más de 40 pies de altura, en el barrio Guaraguao de Bayamón.

Parte de su testimonio concuerda con lo informado por el menor sobreviviente al ser entrevistado en el hospital.

Esta noche los investigadores del caso completarían tres allanamientos: en dos vehículos de motor, así como en una residencia en la urbanización Versalles. Además, tramitarán la búsqueda documentos en el Instituto de Ciencias Forenses.

Al menos hasta las 7:45 p.m., el arma homicida no había sido recuperada. Sin embargo, el Departamento de Justicia y la Policía tenían previsto presentar las acusaciones criminales contra la pareja de jóvenes. 

Caldero López señaló que las autoridades tienen suficiente evidencia para someterle cargos a Sánchez Asencio. De hecho, trascendió que se ocuparon vídeos de seguridad de la residencia donde ocurrió el salvaje crimen.

La prueba sería presentada por la fiscal María del Mar Ortiz, conjuntamente con los agentes Daniel Pagán, Vivian Acevedo y el sargento Baldwin Alvarado, que integran parte del equipo especial de investigación constituido para desarrollar de forma acelerada la pesquisa del caso, la séptima masacre registrada en lo que va de 2014.

“Nosotros tenemos suficiente evidencia ya para radicar cargos. Tenemos evidencia concreta de que él participó en estas muertes”, sostuvo Caldero al salir al atardecer de la Comandancia de Bayamón.

Caldero López, quien desde temprano se movilizó a la escena principal de la matanza, en la urbanización Los Frailes, entretanto, negó que el sospechoso de 27 años confesara el crimen, pero insistió en que siguen trabajando en la investigación.

Sin embargo, una fuente alegó que el joven hizo admisiones y habría señalado que el motivo para cometer los crímenes se vincula a una deuda de renta que tenía con Ortiz Díaz, ya que es inquilino junto a su madre de una residencia propiedad del militar retirado.

En una primera declaración a los agentes, según la misma fuente, ese primer arrestado dijo que llegó al lugar a pagar el dinero cuando dos individuos entraron y cometieron el crimen. Sin embargo, al enterarse de que había un sobreviviente, cambió su versión. De hecho, reconoció que utilizó una almohada para evitar que el sonido de los disparos se escuchara en el vecindario.




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