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Cárcel federal en Guaynabo. (GFR Media)

Las visitas de familiares de prisioneros a la cárcel federal en Guaynabo se detuvieron debido al cierre parcial del gobierno de Estados Unidos que ya va por 33 días.

Así lo indicó Jorge Fermín, presidente de la local 4052 de la Federación Americana de Empleados de Gobierno (AFGE, por sus siglas en inglés), que representa a los guardias de custodia que laboran en el Centro Metropolitano de Detención en Guaynabo.

“Las visitas se cortaron ya”, sostuvo Fermín en entrevista con El Nuevo Día. “Se le informó a la población la semana pasada”, agregó.

Asimismo, Fermín señaló que también “se modificaron las visitas de abogados”.

“No se pueden cancelar porque es un derecho que tienen los prisioneros”, comentó el líder sindical.

Destacó, sin embargo, que por el momento la situación no ha provocado consecuencias extraordinarias en la población.

El Nuevo Día intentó obtener un comentario de parte de la administración de la prisión en Guaynabo, pero no contestaron los números en su página de Internet.

Mientras, la División de Asuntos Públicos del Negociado de Prisiones federal (BOP, por sus siglas en inglés) contestó en declaraciones escritas, aunque no entró en detalles específicos sobre la cárcel en Guaynabo.

Se limitó a indicar que la administración de cada institución penal federal “entiende las operaciones y retos en la prisión que maneja y tiene todas las opciones para atender cualquier preocupación específica de su institución, incluyendo escasez de empleados, si ocurren durante el cierre”.

“Las instalaciones pueden, por ejemplo, tomar pasos para frenar temporeramente o cancelar las visitas, reducir temporeramente o cancelar programas o implementar modificaciones a otras operaciones”, agregó.

Mientras, Dallie Cruz Ruiz, de la Organización Pro-Rehabilitación de Confinados, confirmó que a los familiares de confinados en Guaynabo les notificaron que las visitas “están canceladas hasta nuevo aviso”.

“No hay visitas. Ya las familias lo saben, pero lo que no les explicaron era que se debía al cierre del gobierno federal”, abundó. “También se han afectado servicios o programas para los confinados”.

Por su parte, Jorge “Jay” Rivera, vicepresidente de la región Sureste del Concilio de Locales de la AFGE, indicó que Fermín le avisó de la situación hace unos días.

Dijo que por el momento no tiene información de otras cárceles en su región que hayan tomado pasos similares, pero explicó que los administradores regionales de la agencia “han dejado mano libre para que en cada prisión tome las medidas que entienda necesarias”.

No obstante, está al tanto que otras cárceles en otros lugares de Estados Unidos han tomado medidas similares.

“Están cancelando visitas. Si esto sigue, me imagino que se complicarán las visitas legales, pero, claro, no pueden, porque se pueden caer los casos”, expuso.

Explicó que para la administración federal de prisiones las visitas son un privilegio y no un derecho.

También informó que, por el momento, continúan las visitas de familiares en el Complejo Correccional Coleman en Orlando, donde dijo que “trasladan la mayoría de los puertorriqueños después de que son sentenciados”.

Como líder sindical regional, Rivera dijo que forma parte del equipo de la AFGE que está visitando agencias en Washington D.C. para cabildear a favor de que se reabra el gobierno federal.

“Estamos calculando qué otros puntos de estrategias podemos hacer para ponerle presión al Senado (federal). Mañana van a ver unas propuestas que están negociando, pero no parece que haya acuerdo”, comentó.

“El problema es que vamos a perder la segunda paga este viernes y la situación se sigue agravando para los empleados”, afirmó.

Mientras, Fermín dijo que en la cárcel de Guaynabo siguen ocurriendo las ausencias de empleados que no pueden reportarse a trabajar por dificultades económicas, pero describió la situación como “normal dentro de las circunstancias, aunque la moral de cada uno sigue decayendo”.


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