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Acusados por masacre regresan a corte (horizontal-x3)
Juan Carlos Meléndez Serrano. (Archivo/GFR Media)

Juan Carlos Meléndez Serrano y Antonio Ramos Cruz, convictos en 1992 por las muertes de una mujer y sus dos hijos en Trujillo Alto, regresan hoy al Tribunal de Carolina para una vista que da inicio al proceso mediante el cual esperan quedar libres para siempre del yugo de ser convictos por un crimen que insisten no haber cometido.

El dúo está citado para las 8:30 a.m. en la sala 201 de la jueza Gretchka Curbelo del Valle para la vista en la que se conocerá el estatus del caso.

Libres bajo supervisión electrónica desde el 13 de junio, cuando la jueza Berhaida Seijo Ortiz determinó que tenían derecho a un nuevo juicio por las muertes de Haydée Teresa Maymí Rodríguez y sus dos hijos de tres y cinco años, Meléndez Serrano y Ramos se enterarán hoy, por ejemplo, si el Departamento de Justicia retará la determinación de la jueza en el Tribunal de Apelaciones.

Los fiscales Martín Ramos Junquera y Yamil Juarbe Molina solicitaron, sin éxito, una reconsideración a Seijo Ortiz el 5 de julio.

A preguntas, Vanessa Mullet, abogada de Ramos Cruz, reconoció que Justicia está dentro del término que le permiten las reglas de procedimiento criminal para acudir al Apelativo.

Meléndez Serrano está representado por Juan Matos de Juan y Alex Rosa Ambert.

Seijo Ortiz ordenó el nuevo juicio basándose en el resultado de un examen de pruebas de material genético (ADN) mitocondrial realizado a tres vellos púbicos encontrados en la ropa interior de Maymí Rodríguez, quien fue asesinada en su residencia de la urbanización Lomas, en Trujillo Alto. Ese examen de material genético no arrojó un resultado positivo al comparar con material genético de los exconvictos.

Esta prueba fue posible tras convertirse en ley en diciembre de 2015 la Ley de Análisis de ADN Post Sentencia. El Proyecto Inocencia ha encabezado la batalla al retar varios fallos de culpabilidad utilizando esta herramienta científica.

La masacre ocurrió el 26 de junio de 1989. Mullet indicó que los testigos de Justicia durante el juicio de 1992 están vivos.

Específicamente, una pareja de hermanos. Según Mullet, José Martínez Maldonado, luego de negar conocimiento de los hechos, alegó que mientras veía televisión en su casa vio cómo Meléndez Ramos peleaba con Maymí Rodríguez mientras Ramos Cruz permanecía recostado del marco de una puerta de la residencia Maymí Rodríguez.

“Él no dice nada, no va al rescate de la dama y se queda sentado y tampoco participa. Ese es su testimonio luego de más de un año, cuando primero dijo que no sabía nada”, dijo Mullet.

La hermana de José, Bárbara Martínez, entonces llega a la residencia de su familia y busca a su hermano. Su testimonio fue utilizado en el juicio para corroborar el de su hermano.

El fiscal fue Andrés Rodríguez Elías, el mismo que llevó el juicio por asesinato de Glorimar Pérez, ocurrido en 1998 en Aguada. Por ese crimen, fueron convictos tres individuos que, tras la intervención del Proyecto Inocencia y los resultados de pruebas de material genético, fueron absueltos luego de dos décadas en prisión.

El cuerpo de Maymí Rodríguez fue encontrado en estado de descomposición en una bañera de su casa y sus hijos en una nevera.

La reconsideración de Justicia gira en torno a que la jueza ignoró testimonios de personas que conectaban a los convictos con la escena. El resultado del examen no descartó a la víctima como donante del pelo púbico.

“Resultaba indispensable, a la luz de circunstancias fácticas y la totalidad de la evidencia disponible, que el Tribunal de Primera Instancia examinara, en su adecuado contexto, el origen, de dónde y cómo se obtuvo la alegada ‘nueva evidencia’, reza parte de la reconsideración de Justicia.


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