(semisquare-x3)
Áurea Vázquez. (GFR Media)

Las preguntas que esperan respuesta hace 13 años empezarán a contestarse desde hoy al comenzar el juicio por el asesinato del empresario canadiense Adam Anhang en el Tribunal Federal del Viejo San Juan.

El juicio se verá desde hoy en la mañana ante el juez Daniel Domínguez.

La Fiscalía Federal acusó a la viuda de Anhang, Áurea Vázquez Rijos, como la persona responsable de la conspiración para el “asesinato por encargo” en la noche del 22 de septiembre de 2005, en la esquina de la calle San Justo con la calle Luna, en el Viejo San Juan.

La hermana de la viuda, Marcia Vázquez Rijos, también está acusada por la conspiración. El exnovio de Marcia, José Ferrer Sosa, es el tercer coacusado.

Las peticiones de Marcia y Ferrer Sosa para tener un juicio separado de la principal acusada fueron denegadas, pero la solicitud de Marcia -en febrero pasado- permitió que públicamente se tuviera una idea de cuánta evidencia tiene la fiscalía.

De acuerdo con la moción presentada por el abogado de Marcia, Artemio Rivera, su cliente se afectaría porque un solo artículo de evidencia apunta hacia ella, en comparación con más de 200 artículos de prueba del Ministerio Público.

Comentó que hay “paquetes de e-mails” y fotografías.

“Según nuestros cálculos, (la fiscalía de) Estados Unidos pretende introducir como evidencia sobre 200 artículos. Uno de los artículos designados como evidencia es la deposición de Áurea en un caso civil contra el padre de Adam”, abunda la moción.

La demanda fue sometida por Áurea en el 2006, reclamando como viuda lo que le correspondía de la fortuna de Anhang, que era estimada en $24 millones.

Según la teoría del FBI, el motivo de la conspiración fue accesar a la fortuna de Adam, quien el día antes de los hechos sometió una “petición de disolución del matrimonio” que tenía seis meses de duración.

“La acusada, Áurea Vázquez Rijos, resistía la idea de renunciar a su estilo de vida lujoso que proveía su matrimonio con Anhang Uster. Ella consideró opciones para mantener el dinero de Anhang Uster sin tener que mantenerse en el matrimonio”, señala el pliego acusatorio.

Hasta el momento, la principal evidencia que se conoce de las autoridades es la confesión de Alex Pabón Colón, que llevó a la excarcelación de Jonathan Román Rivera, quien permaneció ocho meses en prisión tras ser condenado por el asesinato de Anhang.

De acuerdo con la declaración jurada del agente del FBI a cargo de la investigación, Pabón Colón dijo que frecuentaba el club “Pink Skirt”, que era el negocio que Adam le había comprado a Áurea, pero que operaban Marcia y Ferrer Sosa.

El agente declaró que Ferrer Sosa y Marcia le decían a Pabón Colón que Áurea estaba siendo maltratada por Adam.

Señaló que, luego, Pabón Colón alegó que el 21 de septiembre se reunió en dos ocasiones con Áurea, Marcia y Ferrer Sosa, y aceptó la oferta de $3 millones por asesinar a Adam.

El agente federal añadió que Pabón Colón también relató en detalle cómo atacó al empresario canadiense, mientras que el FBI tiene la declaración de otra persona que confirma haberse encontrado después de los hechos con Pabón Colón, quien le confesó lo que había hecho.

Días después, alegó Pabón Colón, le escribió a Áurea “múltiples cartas” solicitando el pago ofrecido. Un testigo cooperador de las autoridades alegó haber llevado una de las cartas que leyó Marcia y que ella supuestamente le dijo que “la familia no tenía el dinero”.

La acusación de las autoridades federales se basa en el uso del “comercio interestatal” para la conspiración de un “asesinato por encargo”.

Mientras, el hermano de Áurea, Charbel Vázquez Rijos, también enfrenta una acusación que se verá en el Tribunal Federal cuando termine este juicio.

Se le acusa de mentir ante un Gran Jurado tras asegurar que no conocía a Pabón Colón, así como de incorporar una agencia de viajes para ayudar a que Áurea pudiera generar dinero para permanecer en Italia.

Todos los imputados han negado culpabilidad de los cargos.

Según las autoridades, la viuda de Anhang se fue a ese país aprovechando las leyes italianas que la protegían de una extradición.

Luego, en el 2013, fue arrestada cuando viajó a España para encontrarse supuestamente con un grupo de turistas. Áurea intentó evitar la extradición, alegando que todo lo sucedido era un acto de la “mafia y de corrupción”.

Su defensa legal también ha intentado evitar que el juicio se celebre en Puerto Rico, pero el juez denegó la petición ayer.

Tras su acusación federal en el 2008, Vázquez Rijos concedió una entrevista a El Nuevo Día en Italia, en la que atribuyó el asesinato a lo que pensó originalmente la Policía.

“No sé. Para mí eso fue un asalto”, dijo Vázquez Rijos, quien aseguró en aquel momento que tenía la intención de venir a Puerto Rico para defenderse de los cargos, pero que se había retrasado alegando complicaciones de salud por un embarazo.

“No pude irme en ese momento, pero sí tengo la intención de ir a Puerto Rico a aclarar esto, porque yo soy inocente”, expresó Áurea.

“Soy completamente inocente. Esto se va a resolver, estoy completamente positiva en cuanto a eso, lo sé”, agregó.

Aseguró que no conocía a Pabón Colón y que le sorprendió la acusación del FBI, pues dijo que ella misma fue varias veces a esa agencia para que investigara, pero el fiscal federal Guillermo Gil Bonar les dijo que no podían intervenir porque era un caso estatal.

“Yo me quedé absolutamente en shock. Me sentí mal, porque estaba embarazada. Me dije, ‘no puedo creer que me van a acusar cuando yo fui a buscar ayuda de ellos’”, dijo.

“Pero tengo mucha fe en Dios y fe de que esto se va a aclarar y que voy a salir bien, porque soy inocente, absoluta y completamente inocente. Siempre he sido una víctima”, afirmó.


💬Ver 0 comentarios