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En las acusaciones, se alega que Soto Díaz y su esposa, Agnes Lopés Santiago, no reportaron un ingreso de $241, 370 en los años contributivos de 2009, 2010 y 2011. (José E. Rodríguez Santiago)

El exsenador novoprogresista Antonio Soto Díaz, mejor conocido como el Chuchin, tendría que restituir al erario más de $200,000, si desea lograr un acuerdo con el Ministerio Público en los casos que tiene pendiente de juicio por evasión contributiva y apropiación de dietas legislativas.

El abogado Pablo Colón Santiago, quien encabeza la defensa del otrora legislador, dijo que esperaba que el caso se resolviera hoy jueves, pero los fiscales Emilio Arill García, Manuel Núñez Corrada y Carlos Romo Aledo indicaron que para que se concrete un acuerdo entre las partes, el acusado tiene que devolver el dinero imputado en las acusaciones.

“Hay unas conversaciones, pero no se ha llegado a un acuerdo final… Para cualquier negociación (Soto Díaz) tiene que restituir las contribuciones adeudadas y las dietas legislativas”, dijo a este medio el fiscal especial independiente (FEI), Arill García, luego que culminó una vista sobre el estado de los procedimientos del caso ante la jueza Gisela Alfonso Fernández, del Tribunal de Primera Instancia de San Juan.

Arill García sostuvo además, que Soto Díaz tendría que pagar la pena especial de $300 requerida por ley por cada delito grave. En este caso, al exsenador se le imputan 32 cargos graves. Además, el fiscal indicó que el acusado deberá cubrir los gastos que incurrió la Oficina del Fiscal Especial Independiente en la investigación del caso, los que estimó en unos $50,000.

“Yo creía que ese caso se iba a resolver hoy”, dijo durante la vista el licenciado Colón Santiago, mientras los fiscales pidieron a la jueza que se escogiera fecha para el juicio.

Por estipulación entre las partes, el juicio, que será presidido por el juez superior Alberto Luis Pérez Ocasio, fue programado para los días 26, 27 y 28 de octubre próximo.

En las acusaciones, se alega que Soto Díaz y su esposa, Agnes Lopés Santiago, no reportaron un ingreso de $241, 370 en los años contributivos de 2009, 2010 y 2011.

Soto Díaz ocupó un escaño en el Senado por el distrito de Guayama y renunció al cargo el 15 de septiembre de 2011 en medio de un escándalo por recibir como regalo un lujoso carro Bentley, que fue valorado en $400,000.

El exlegislador estadista enfrenta 13 cargos de apropiación ilegal agravada de fondos públicos y 13 de falsedad ideológica, por supuestamente cobrar $2,106 en dietas legislativas, mientras se encontraba de viaje en República Dominicana.

Por cada uno de los cargos de apropiación ilegal agravada de fondos públicos, el exsenador se expone a una sentencia de 10 años de cárcel, como pena fija y sin el privilegio de una sentencia suspendida o probatoria.

También encara otros tres cargos de evasión contributiva y tres violaciones a la Ley de Ética Gubernamental.

Su esposa, mientras, enfrenta tres cargos de evasión de impuestos cometidos supuestamente en concierto y común acuerdo con Soto Díaz.

“Esperamos en Dios Todopoderoso salir bien”, exclamó el exsenador, quien indicó que antes de llegar al tribunal le pusieron dos inyecciones por un fuerte dolor de espalda.


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