Hoy continuó a la vista preliminar contra Steven Sánchez Mártir

Caguas – “Escuché una explosión muy fuerte. Miré a mi hijo para preguntarle qué era, pero vi sangre en la cara. No se movía, tocaba su cara y la sangre salía y salía”. Así, y ahogada en llanto, la madre de Pedro Marrero Díaz, asesinado en el hospital HIMA de Caguas, describió el peor día de su vida.

Milda Díaz Díaz declaró hoy en una sala del Tribunal de Caguas, durante la vista preliminar por asesinato y otros delitos contra Steven Sánchez Mártir, acusado de haber matado a su hijo, aquella tarde del 2 de agosto pasado.

La fiscal Maribel Mojica fue la encargada de hacer las preguntas que llevaron a Díaz Díaz a recordar aquel día y que hicieron que se desmoronara una vez más.

Lo primero que recordó fue cómo Steven Sánchez entró en la habitación 534, donde se encontraba internado su hijo tras sufrir unos fuertes dolores abdominales. Ahí mismo le preguntó por “Doña Carmen”.

Aunque no pudo precisar a qué hora ocurrió, está segura que aquel desconocido permaneció “unos minutos” observándolos, tanto a ella como a su hijo.

“Él tenía algo envuelto en sus manos, algo en un pedazo de tela crema con algún diseño”, contó Díaz Díaz. Las lágrimas resbalaban por su rostro mientras ella trataba de secarlas con una servilleta. Esta madre confrontaba de nuevo los últimos instantes de vida de su querido Pedro. 

Luego, según su relato, este hombre, a quien señaló como Steven Sánchez Mártir en la sala, se colocó el objeto que tenía en la mano debajo del brazo izquierdo. Ella se le acercó, a unos tres pies, y entonces él se agachó, como escondiéndose, para salir del cuarto. Pero no sin antes volver a mirar a Pedro y se marchó.

Después de esta inesperada visita, madre e hijo conversaron un rato sin sospechar lo que estaba por ocurrir. Pedro recostó su cabeza y se quedó dormido, ella le siguió el paso e hizo lo mismo. 

Ninguno de los dos imaginó que esa sería la última vez que hablarían. Pedro Marrero, de 33 años, recibió 12 balazos. Supuestamente, Sánchez Mártir le disparó. 

Díaz Díaz, quien después de despertarse vio la escena, gritó y pidió auxilio, “pero nadie llegaba”.

“No podía hacer nada. Gritaba y gritaba y nadie me escuchaba”, dijo Díaz Díaz, quien cuidó de su hijo en el hospital desde el 31 de julio hasta el día de su muerte.

Finalmente, se acercó una enfermera al cuarto, quien alertó al resto del personal. Pedro había muerto. Las cámaras de seguridad del hospital grabaron al sospechoso: se le ve saliendo del centro médico, caminando con tranquilidad.

Aunque en el momento delos disparos la mujer no pudo ver al sicario de su hijo, identificó al hombre que minutos antes había entrado en la habitación gracias a las grabaciones.

Cuando le tocó describirlo durante el interrogatorio, dijo que se veía “desaliñado”, que tenía una barba de varios días, que lucía con los ojos “desorbitados y que parecía deambulante”.

Incluso, explicó que esta misma descripción fue la que le dio a un policía la noche del crimen, sin embargo en ese momento no sabía de quién se trataba.

Luego le tocó el turno a Jane Hoffman, abogada defensora de Sánchez Mártir, quien le hizo admitir a Díaz Díaz que ella no vio al asesino de su hijo porque ambos estaban dormidos y por lo mismo, no tenía forma de saber cómo fue que llegaron entre cinco y seis casquillos al piso, frente a la cama de su hijo, y entre tres y cuatro a la puerta del baño de la habitación.

La abogada también la llevó a admitir que no le dio a la agente de homicidios, Lisandra Aponte, una descripción del visitante desconocido, hasta que la foto de Sánchez Mártir circuló por las redes sociales y la prensa.

Igualmente, la abogada quiso recalcar que Díaz Díaz no participó en la rueda de confrontación en la que se identificó a Sánchez Mártir. El argumento de la defensa del acusado es que Pedro Marrero recibió la visita de un supuesto amigo, al cual, la madre, nunca pudo identificar.

Sin embargo, Díaz Díaz siguió firme en que sí puede reconocer a la persona que entró aquella vez preguntando por “Doña Carmen”.

Al salir de la sala, la fiscal recalcó que, durante su testimonio, Díaz Díaz justificó la imprecisión de ciertos detalles a que estaba desorientada el día del asesinato, ya que había llegado de un viaje a Grecia. 

Diferentes medios de comunicación están transmitiendo la vista preliminar de este caso de asesinato. Sin embargo, por un acuerdo entre los fiscales y la defensa, se decidió que los rostros de tres testigos, incluyendo a Díaz Díaz, no serían enfocados.

La vista, presidida por la jueza Ana Paulina Cruz, continuará mañana a las 9:00 a.m.

Sánchez Mártir, quien se encuentra en el Centro Metropolitano de Detenciones luego de ser acusado por posesión ilegal de municiones, asistió esta mañana al Tribunal de Caguas, a donde llegó transportado por alguaciles federales.

Su vista de fianza fue pautada para el 11 de septiembre ante el magistrado Marcos López.

El periodista Javier Colón colaboró con esta historia.


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