La prueba presentada ayer por la fiscalía federal intentaba demostrar la intención de Áurea Vázquez Rijos de permanecer en Italia (semisquare-x3)
La prueba presentada ayer por la fiscalía federal intentaba demostrar la intención de Áurea Vázquez Rijos de permanecer en Italia. (Ramón “Tonito” Zayas)

“Necesito que depositen dinero en mi cuenta… no tengo nada para comer…”

Así reza un correo electrónico atribuido a Áurea Vázquez Rijos de julio de 2006, el mismo mes en que se mudó a Italia tras matricularse en un curso de cine de la New York Film Academy, en Florencia, a un costo de sobre $5,000.

A través de esta y otras comunicaciones, fechadas entre el 2006 y 2015, la fiscalía federal intenta probar lo que considera la última etapa de la conspiración relacionada con el asesinato de Adam Anhang.

Vázquez Rijos está acusada de encabezar la conspiración, junto con su hermana Marcia y su entonces cuñado, José Ferrer Sosa.

Con una serie de correos electrónicos en los que participaron los tres en distintas instancias, el ministerio público trató de demostrar que Áurea buscaba evitar una extradición a Puerto Rico por el asesinato de su esposo, e intentaba mantenerse en Italia pese a las difíciles circunstancias económicas que enfrentaba.

Según un correo del 24 de julio de 2006, Áurea indicó: “Primero que nada, aquí la gente no le gusta trabajar, así que los sitios no abren lunes ni domingo... ahora yo tengo una peste de sobaco y de boca, no tengo pasta de dientes ni desodorante, ni perfume... no tengo nada de dinero... estoy verdaderamente jod... y aquí por el calor y la humedad siempre apesto y sudo...”

“Por favor, sálvame de la peste que tengo encima... envíame $$$ para poder comprar desodorante y pasta de dientes y algo para el olor…”, añade el mensaje.

Según fue mostrado en sala, Marcia le envió a Áurea otro correo el 12 de junio de 2007 indicándole que ella y “José” la extrañaban. Luego señala: “... no lo quiero tener como enemigo porque sabe mucho de mí...”, y añade que “... mamá no quiere que lo vea porque es una persona loca y violenta”.

No quedó claro si se refería a “José” en ese momento. Pero, desde el 14 de junio de 2007, en varios mensajes, se mencionan gestiones para conseguirle dinero a “José” debido a las dificultades por las que atravesaba.

De acuerdo con otro mensaje, el 9 de julio siguiente, Marcia le indicó a Áurea: “Cuidado con tu espalda, hay muchos enemigos cerca… que están pendientes de cada movimiento”.

El texto de otro correo de Marcia a Áurea, en julio de 2007, indica: “no sé qué hacer, me estoy frustrando… el viejo debe pagar tarde o temprano”.

No se mencionó si ese último comentario guardaba relación con que, en esa época, estaba activa una demanda de Áurea contra el padre del empresario canadiense, Abraham Anhang, y su familia, para que le pagaran lo que disponían las capitulaciones matrimoniales por la muerte de su esposo.

También se presentaron intercambios de mensajes, de enero de 2009, relacionados con la alegación de la fiscalía de que Áurea intentó conseguir una certificación de que practicaba el judaísmo cuando estaba en Italia, utilizando información falsa provista por algunos familiares.

Varios correos son las peticiones de Áurea solicitando cartas y las contestaciones con el documento solicitado.

Las misivas mostradas en sala indican que la madre de Áurea, Carmen Rijos, nació en Palmas de Gran Canaria, España, y que su padre, Julio César Vázquez (quien se cambió el nombre a Julio César Dominicci), había nacido en Córcega, Francia.

También explican que ambos emigraron a Puerto Rico, donde nacieron sus hijos, incluyendo a Áurea.

Los mensajes señalan que los dos son de familias judías y que emigraron desde esos lugares a Puerto Rico y Estados Unidos

En contraste, el fiscal José Ruiz presentó los certificados de nacimiento de los dos, en los que se establece que el padre de Áurea nació en Cayey y la madre, en San Juan.


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