El secretario Erik Rolón explicó que, al ser un contrato en exceso de $10 millones, la JSF debe aprobarlo antes de su firma. (GFR Media) (semisquare-x3)
El secretario Erik Rolón explicó que, al ser un contrato en exceso de $10 millones, la JSF debe aprobarlo antes de su firma. (GFR Media)

El Tribunal de Apelaciones acogió hoy, miércoles, la petición de paralizar los procedimientos del Departamento de Corrección y Rehabilitación (DCR) para contratar a una nueva compañía para el servicio de alimentos a los confinados.

El panel de jueces acogió la petición de revisión hecha por Trinity Services, contratista de la agencia desde hace 12 años. 

Trinity alega que el DCR escogió a un proveedor que le cuesta $70 millones anuales adicionales al erario, en referencia a Empresas Santana.

El secretario de Corrección, Erik Rolón, indicó que próximamente estarán presentando su oposición dentro del “trámite estándar” que se sigue cuando una empresa está insatisfecha con la adjudicación. 

“El contrato está bajo evaluación de la Junta de Supervisión Fiscal y ahora, del Tribunal de Apelaciones”, reaccionó Rolón. Explicó que, al ser un contrato en exceso de $10 millones, la Junta debe aprobarlo antes de su firma.

El secretario había justificado anteriormente que se seleccionara la empresa que cobraba 60 centavos adicionales por plato. “Esa diferencia de 60 centavos se justifica por diversas razones: no pedimos solo el plato de comida, sino que se remodelen las cocinas y se mejoren los equipos”, mencionó. 

La propuesta de la compañía agraciada contempla una inversión de $11.5 millones.

La inversión destinada por Trinity comprende $4.5 millones para renovación de cocina, de los cuales prácticamente la mitad está condicionada a una renovación del contrato; $2.9 millones para el reemplazo de equipos de lavandería y $5 millones para el reemplazo del equipo de la cocina, lo que representa un total de $12.4 millones.


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