El ojo

DEL ELEFANTE

Con un promedio de vida de 50 años, el elefante mira, con su piel arrugada que poco —o nada— olvida. Su memoria le humaniza. Conoce el duelo, la soledad, el afecto y las peripecias. De hecho, puede recordar mejor que cualquier persona. Inmenso y manso, camina al lodazal que le sirve para protegerse del sol en un campo de conservación en Winga Baw, Birmania. El espacio de 34 hectáreas hospeda a 14 elefantes y desde este mes abrió sus puertas al público y a más estudiosos. (Lynn Bo Bo / EFE)