En la fila

TODO PASA

¿Quiere una?, dijo una joven. El hombre le agradeció esa botella de agua. Están en la fila por la gasolina. Eso y el agua se daban por sentados, pero ahora todo es tan distinto. En esas líneas de kilómetros, que no es igual a kilométricas, sale lo mejor y lo peor de un país. La honradez y el desprendimiento, por un lado. La intolerancia, por el otro. Un país se ha reducido a eso. Se ha caído. Pero “el caer no ha de quitar la gloria de haber subido”, decía un ilustre. Y el país subirá. Ilustración de Miguel Bayón.