Imán

PATRIMONIO MUNDIAL

Un hombre toca la flauta a las afueras del Palacio de Catalina en Tsarskoe Selo, en la vecindad de San Petersburgo, Rusia. El palacio, que fue residencia de verano de los zares, ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad y es un imán para el turismo en la zona.

AP / Dmitri Lovetsky