Puerto Rico

UNIDO TRAS EL HURACÁN

Al roce del catastrófico huracán Irma por la isla unos le llaman “bendición”, otros “suerte”. Ese fenómeno sin precedentes, que en su andar arrasó con las Antillas Menores, Cuba y la Florida, volvió a despertar la solidaridad boricua que es muy necesaria más allá de la tormenta. Suerte, bendición, o ninguna, Puerto Rico en cualquier momento puede recibir la furia de un ciclón. Ese agarrar de manos entonces no debe ser cosa de pocas semanas. El país, embestido por una tormenta de crisis fiscal, debe permanecer así, solidario y generoso, unido. Ilustración de Miguel Bayón.