Selfie de unión

MULTICOLOR

Es tiempo de fundir colores. Entre muchos hacer uno. Ser más que tornasol. Un país arrasado requiere levantarlo. Para levantar hay que unirse. Y en unión abrirse paso. Los colores poco —o nada— importan ahora. Los ojos son ahora daltónicos. Dejar de ver esos colores que nos dividen, para ver la condición humana propia en los ojos del otro. Los colores no importan. Pero, ¿de qué color es la unión? ¿Cuál es el pigmento de un país nuevo? Ilustración de Miguel Bayón.