Mayra Montero

Antes que llegue el lunes

Por Mayra Montero
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Cuatro veinticinco

Supongo que hay que tener cuidado con las consignas que se lanzan y perpetúan en los letreros de la calle. A principios de semana vi el siguiente: “EL FUTURO DE PUERTO RICO NO TRABAJA por $4.25”.

El autor se refería a la medida contenida en PROMESA por la cual los patronos podrían pagar a los jóvenes de hasta 25 años, un salario mínimo de $4.25 la hora.

Pero el “futuro” de Puerto Rico no quiere ganar eso. Quiere ganar lo que se gana en San Francisco o Chicago, ciudades ricas que pagan un mínimo de diez o doce dólares la hora.

Opino que el eslógan debió ser otro: “Para la Patria, GRATIS, con tal que sea libre”, evitándose el trago de poner que “el futuro no trabaja”, que en el letrero estaba en mayúsculas.

Hay una equivocación muy grande de la vida. Es inaudito que la gran reivindicación de algunos de los que piden expulsar a la Junta de Control Fiscal, y por lo tanto suprimir (de verdad) el vínculo colonial con los Estados Unidos, es que no les paguen menos del salario mínimo a los jóvenes.

¿Se han puesto a pensar cuánto es el salario mínimo, para todo el mundo, en la mayoría de los países latinoamericanos?

Pues gira en torno a los $250 o $300 mensuales en Perú, Brasil, México y Colombia. En Ecuador, alrededor de $370, y un poquito más en Chile. En Argentina el salario mínimo fluctúa entre los $410 y los $420 mensuales. En Uruguay es de $350. Y en Panamá, $680 más o menos.

Ah, ¿que no debemos compararnos con esos países? Ése es otro tema que tendríamos que discutir largo y tendido. La austeridad es un valor en esos lugares. No hablo de las clases privilegiadas, que ya se sabe que no son austeras ni entran en esa ecuación. Hablo del común de los mortales que trabaja, ahorra y hace planes de futuro.

Yo tengo la sospecha, no expresada claramente por nadie, pero que flota como un globo de helio sobre nuestras vidas, que la verdadera aspiración de algunos de los que se oponen a la Junta, es que el Congreso eche atrás su decisión y el presidente Obama revoque la ley, y que en su lugar envíen un rescate de treinta o cuarenta mil millones para resolver los problemas más apremiantes.

Eso no va ocurrir. Ni en sueños va a ocurrir.

El otro argumento que se esgrime, producto supongo que de la sorpresa, es que los miembros de la Junta no van a tener que rendir cuentas. Pero, ¿es que alguna vez hemos pedido cuentas? Nunca. Jamás.

A los exgobernadores que nos metieron en este hoyo, les alzamos monumentos y les pagamos escoltas. ¿Y a los jefes de agencia, a ver?

Para refrescar un poco la memoria:

¿se ha exigido rendición de cuentas a los funcionarios del Banco Gubernamental de Fomento a cargo de dilapidar el dinero del pueblo, de auspiciar los insulsos caprichos de los alcaldes, y de garantizar préstamos multimillonarios a individuos que agarraron el dinero y salieron corriendo?

¿Se ha pedido que respondan los secretarios sucesivos de Recursos Naturales, por las barbaridades cometidas a lo largo de estas décadas, regalando los recursos del País, o permitiendo que se construyera donde no se debía, o pagando en exceso por los terrenos que expropiaban? Lo del Corredor Ecológico y los millones que se regalaron, es solo un botón de muestra de la impunidad.

Y en cuanto a la Autoridad de Energía Eléctrica, ¿se les ha reclamado alguna cosa al director ejecutivo y a los funcionarios que impulsaron el gasoducto, dilapidando millones en publicidad, aun sin tener permisos? Sabemos que se compraron tubos, se contrataron empresas para la expropiación, se favoreció descaradamente a los amigos que fundaron compañías a la carrera para agarrar contratos. ¿Alguien respondió por eso?

A los alcaldes, ¿se les ha exigido que expliquen por qué acumulan deudas gigantescas, que nos estallarán en las narices, pero que iban a estallar de todos modos, viniera o no viniera la Junta? ¿Se les pide que respondan por sus contratos desaforados, por la gastadera en asfalto, por los altísimos salarios que devengan?

¿Quién rinde cuentas por nada en este País?

Víctor Fajardo cumplió cárcel, sí. Jorge de Castro. El alcalde de Barceloneta, ese gran amante de los animales que es Sol Luis Fontánez, y unos pocos más. ¿Se les pidieron cuentas a los sobornadores? Que yo sepa, la mayoría (menos Anaudi, quizá), andan viviendo la dulce vida, y tienen en sus bolsillos el dinero que falta de la caja pública.

Por el más reciente disparate que cocinaron los legisladores, que es la privatización de La Parguera, ¿rendirán cuentas, cuándo?

Faz Alzamora, defensor de la medida, llegó a decir que al fin y al cabo el Gobierno no se ocupa mucho de la reserva natural en La Parguera porque no tiene dinero. Ahora sé yo que cuando no hay dinero para mantener a un hijo se regala. Y cuando no hay dinero para cuidar las costas, se entregan a los ricos para que hagan con ellas lo que les plazca.

En La Parguera, impunemente, se han reconstruido y ampliado casetas que no se podían ampliar ni reconstruir. ¿Alguien fijó responsabilidades?

Es malo que los siete miembros de la Junta no tengan que rendirnos cuentas. Pero no nos vamos a desmayar por eso, estamos superacostumbrados.

Por lo demás, valga decir que otros países se han quedado solos y han salido adelante. Pero nunca con los jóvenes gritando que “el futuro no trabaja” por $4.25 la hora.

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