Irene Garzón Fernández

DE PRIMERA MANO

Por Irene Garzón Fernández
💬 0

¿A dónde se fue la magia de Wanda Vázquez?

Wanda Vázquez no quiere ser una política tradicional, pero lo que hace a diario, sobre todo después de anunciar su candidatura a la gobernación, la define como tal.

Cuando asumió en agosto la gobernación que ella decía que no quería, Vázquez trajo consigo un aire de magia que hizo que los ciudadanos marcaran un compás de espera.

Después de echar, literalmente, de La Fortaleza a Ricardo Rosselló Nevares, la llegada de una sucesora renuente, casi impuesta por el Tribunal Supremo apoyado en la Constitución, fue refrescante.

Cierto era que venía del gabinete del gobernador expulsado, pero no se le consideraba cercana políticamente a Rosselló Nevares. De hecho, no era vista como una activista del partido de gobierno.

Para añadir a la calma que siguió al tormentoso verano del 19, Vázquez repetía una y otra vez que estaría en La Fortaleza solo hasta el 2 de enero del 2021, cuando le entregaría la gobernación al candidato que ganara las elecciones de noviembre de 2020.

En el Partido Nuevo Progresista, el excomisionado residente Pedro Pierluisi parecía tener asegurada la nominación.

Los problemas los tenía el Partido Popular Democrático, en el que hasta cinco aspirantes, luego cuatro y finalmente tres, se verían las caras en primarias para la primera posición electiva.

En el Partido Independentista Puertorriqueño no había drama: el senador Juan Dalmau era postulado para gobernador.

Y en Victoria Ciudadana, el nuevo movimiento abierto a todas las ideologías, Alexandra Lúgaro se imponía como portaestandarte a pesar de las promesas iniciales de que los candidatos serían escogidos por la militancia.

Entonces todo cambió en el PNP. La gobernadora Vázquez empezó a comportarse como candidata e incluso insinuó que podría postularse, lo que finalmente hizo este mes.

Juega con ventaja porque, aunque no tiene (todavía) la maquinaria partidista a su favor, sí cuenta con los recursos (menguados pero presentes) del gobierno para ganar simpatías entre los electores. El mejor ejemplo es su anuncio de esta semana de que el gobierno hará disponible un fondo de $100 millones para obras públicas menores en los municipios, a manera de adelanto de fondos que le serán reembolsados por FEMA.

Pero, como la felicidad nunca es completa, Vázquez tendrá que lidiar con las consecuencias de su decisión de competir en primarias con Pierluisi.

Se ha convertido, de la noche a la mañana, en lo que no quería ser: una política tradicional. Tanto así que ha tenido que definirse claramente como partidaria de la estadidad y hasta tomar un curso de capacitación sobre esa ideología.

En pocas palabras, perdió la magia que su peculiar ascenso al poder le había conferido.

Ahora compite con Pierluisi por la nominación y si la ganara, tendría que vérselas en noviembre con Lúgaro, Dalmau y el vencedor de la primaria popular entre Carmen Yulín Cruz, Eduardo Bhatia y Carlos Delgado Altieri.

Competirá con políticos de la clase que a ella no le gusta, tradicionales, como lo que es ahora.

Y entonces necesitará de aquella magia que tenía cuando no lo era. Lamentablemente para ella, tradición y magia no caben en el mismo saco.

Otras columnas de Irene Garzón Fernández

viernes, 5 de junio de 2020

No enmudezcamos ante el racismo

Irene Garzón Fernández expresa que las protestas por la muerte de George Floyd y contra las continuas amenazas de represalias del presidente Donald Trump no han calado como deberían en Puerto Rico

domingo, 24 de mayo de 2020

Reabrir ahora es jugar con fuego

Sin pruebas, sin rastreo y con nuevos contagios diarios, parece precipitado abrir el comercio, escribe Irene Garzón

martes, 12 de mayo de 2020

El riesgo electoral del 2020

La gobernadora se ocupa esta semana de una nueva legislación electoral que, de convertirse en ley, podría abrir de par en par las puertas a un fraude masivo a través del voto por internet, dice Irene Garzón Fernández

lunes, 4 de mayo de 2020

Las tentaciones de Wanda Vázquez

Irene Garzón Fernández expresa que debería preocuparnos que, durante emergencias, la toma de decisiones sea tan antidemocrática como lo es en Puerto Rico

💬Ver 0 comentarios