Marcos Ramos Benítez

Punto de vista

Por Marcos Ramos Benítez
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Agua y jabón versus COVID-19

Como muchos expertos anticiparon, Puerto Rico no ha quedado exento de la emergencia que presenta el nuevo coronavirus COVID-19. Mucho hemos escuchado sobre la importancia del lavado de manos como una herramienta sencilla para contribuir grandemente a retrasar esta pandemia, evitar el abarrotamiento de hospitales y mejorar nuestra oportunidad de tener menos muertes a causa del COVID-19. Pero ¿cómo y porqué funciona el lavado de manos?  

¿Por qué es tan importante? 

Un estudio reciente demostró que el COVID-19 puede detectarse sobre superficies de plástico por 72 horas y 48 horas en superficies de acero, por mencionar algunas. Ahora, imagine un día normal de su vida y cuántas veces tiene contacto en áreas públicas con superficies de estos materiales. Listo. Ahora piense en cuántas veces se lavó las manos durante el día después de tocar alguna de estas superficies. De repente, resulta lógico cómo este virus puede propagarse tan rápido y sin la necesidad de contacto directo con una persona infectada.   

¿Por qué el uso de agua y jabón es tan efectivo?  

La combinación de agua y jabón, aunque parezca inofensiva para nosotros, es extremadamente destructiva para un virus como COVID-19. Si miramos las estructuras moleculares, podemos decir que el jabón tiene “dos caras”, una a la que le encanta la grasa (hidrofóbica) y otra que ama el agua (hidrofílica).  Al COVID-19 podríamos definirlo como una pequeña bolita de grasa y proteínas, con material genético en su interior.  

Cuando tienes contacto con una superficie infectada, el virus se “pega” a tu piel y cuando te tocas los ojos, la boca o la nariz, entonces puedes infectarte. Aunque el agua solamente podría reducir la cantidad de virus en tus manos, esto no es suficiente y es muy importante usar jabón.  

¿Porqué? 

El jabón usa su cara hidrofóbica para enlazarse a la grasa que está en el virus. Por suerte, COVID-19 tiene una estructura débil, sujeta por lo que llamamos enlaces no-covalentes (algo así como decir que sus partes están pegadas con saliva). Entonces, al añadir agua, esa otra cara del jabón, la cara hidrofílica, se va detrás del agua y en el proceso se trae consigo la grasa del virus que lleva pegada en su otra cara. Imagina esto ocurriendo muchas veces alrededor de cada partícula del virus. Así es como el agua y el jabón desintegran por completo la estructura de COVID-19.  

En el peor de los casos, suponga que el virus no se destruyó. De todos modos, el jabón lo removerá de tu piel como remueve la grasa que nos deja en los dedos una alcapurria en un día común de nuestras vidas. Algo que es sumamente importante es que nos lavemos las manos por al menos 20 segundos y estregando las manos con vigorosidad. Hacerlo de esta manera le ayudará a asegurarse que el agua y jabón destruyan el COVID-19 y lo remueva de sus manos.

Entonces ahí lo tiene. Es por esto que una de las mejores contribuciones que podemos hacer como individuos contra la pandemia, es buscar agua y jabón y juntos acabar (literalmente) con el COVID-19. 

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