Juan Dalmau

Tribuna Invitada

Por Juan Dalmau
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¡Ahora Sí! a victoria de la soberanía

Una alianza histórica y sin precedentes en tiempos modernos se ha sellado entre libre asociacionistas e independentistas bajo el lema, “¡Ahora Sí!...Ganamos con la Soberanía” de cara al plebiscito del 11 de junio.

Puerto Rico enfrenta una crisis económica, política y social cuya raíz es nuestro status antidemocrático y colonial. El plebiscito del 11 de junio, contrario a cualquier otro ejercicio de esta naturaleza en el pasado, se ha convocado en circunstancias excepcionales en nuestra historia.

En primer lugar, en el pasado plebiscito celebrado en 2012 el pueblo de Puerto Rico expresó repudio de manera contundente al actual régimen territorial y colonial. Esa votación constituyó la primera vez en nuestra historia colonial que el País repudia mayoritariamente mediante el voto el actual régimen territorial.

Ante ese resultado, en el plebiscito del próximo 11 de junio no se incluye la opción del ELA territorial como opción. Correctamente, las opciones incluidas son aquellas reconocidas por el Derecho Internacional como fórmulas descolonizadoras, de acuerdo a la Resolución 1541(XV) de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Entiéndanse, la independencia, la libre asociación y la anexión.

En segundo lugar, las tres ramas del gobierno de los Estados Unidos han manifestado de forma clara y sin lugar a equivocación que Puerto Rico es un territorio sujeto a los poderes plenarios del Congreso. Eso, en el Derecho Internacional significa que somos una colonia. Y más allá de expresarlo, el Congreso ha actuado conforme a esa autoridad y nos han impuesto un nuevo capítulo de gobierno colonial a través de la Junta de Control Fiscal Federal. Ese instrumento antidemocrático anunció esta semana un plan dañino para el pueblo de Puerto Rico para saciar el ansia de lucro de los bonistas buitres. todos los sectores en Puerto Rico. 

A eso se le suma un plebiscito legislado por la actual mayoría anexionista del PNP con el que pretenden crear la falsa impresión que en Puerto Rico no hay quien aspire a que tengamos los poderes y la autoridad que otorga la soberanía.

Es en este contexto histórico que la respuesta patriótica por parte de múltiples organizaciones e individuos ha sido convocarnos en esta gran alianza histórica, para que con un objetivo común vayamos el 11 de junio al plebiscito a defender la soberanía que agrupa en una columna la Libre Asociación/Independencia y es representada por el símbolo de un círculo.

Conjuntamente, la licenciada Alexandra Lúgaro, candidata independiente a la gobernación, el representante del Partido Popular, Manuel Natal Arbelo y este servidor como senador y secretario general del Partido Independentista Puertorriqueño, aceptamos la confianza depositada por estas múltiples figuras y organizaciones políticas, cívicas y religiosas paraservir de portavoces de este histórico un esfuerzo conjunto en defensa de nuestra  Soberanía nacional.

Nos mueve a todos los que nos unimos a este esfuerzo, nuestra común aspiración de que Puerto Rico, nuestra Patria y Nación latinoamericana y caribeña, alcance su soberanía para por fin ser dueños de nuestro destino en relaciones cordiales y respetuosas con los Estados Unidos  y todos los pueblos del mundo.

Manteniendo nuestras particulares identidades, anclados en nuestra inquebrantable nacionalidad, le llegó su tiempo a los que creemos en la soberanía nacional, unos a través de la independencia y otros de la libre asociación, de hacer causa común frente a la embestida asimilista y exigir las herramientas y poderes políticos que Puerto Rico necesita para construir el futuro próspero que anhelamos.

Por la importancia del documento aprobado por unanimidad de los participantes de este esfuerzo conjunto transcribo a continuación los pormenores de la Declaración divulgada hoy:

“SOBERANÍA Y DESARROLLO ECONÓMICO

La soberanía es la única forma de defender lo nuestro y de unirnos al mundo para disfrutar de las ventajas de la actual economía mundial internacionalizada.

Sólo la soberanía nos dará los instrumentos y los poderes para un verdadero desarrollo económico. La estadidad nos quitaría para siempre esos poderes.

Sólo con la soberanía, podemos aprobar leyes que protejan a nuestro comercio, industria y agricultura. Bajo la estadidad no existiría esa protección.

Sólo con la soberanía podemos escoger con qué país comerciar y negociar a nuestra conveniencia. Con esos poderes podemos promover empresas locales y atraer capital de distintas partes del mundo para nuestro beneficio, y crear así miles de empleos. La estadidad no nos otorga ni un solo poder para estos propósitos,

Sólo con la soberanía podemos acabar con las leyes de cabotaje, que nos obligan a depender de la marina mercante de los Estados Unidos, que es la más cara del mundo. Cuando podamos escoger otro transporte marítimo y comprar en los mercados que más barato nos vendan, bajarán los precios de los productos que consumimos.

Sólo con la soberanía eliminaríamos la Junta de Control Fiscal y podremos defendernos de los acreedores, renegociar la impagable deuda pública y tener acceso a financiamiento internacional.

SOBERANÍA Y RELACIÓN CON LOS ESTADOS UNIDOS

Un Puerto Rico soberano podrá acordar con los Estados Unidos un tratado de amistad y cooperación o un tratado de libre asociación, según sea el caso, que permita una relación digna y beneficiosa para ambos países, con acuerdos para el comercio, la ciudadanía y el libre tránsito de puertorriqueños desde y hacia los Estados Unidos.

SOBERANÍA Y PUERTORRIQUEÑIDAD

Sólo con la soberanía lograremos nuestra ciudadanía nacional puertorriqueña y garantizamos la preservación de nuestra identidad nacional, nuestro idioma, nuestra cultura y nuestra representación internacional, desde la gubernamental hasta la deportiva. "

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