Rolando Ortiz Velázquez

Punto de vista

Por Rolando Ortiz Velázquez
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Alacenas vacías en tiempo de tormentas


Justo cuando el país está inmerso en la vorágine de preparativos para enfrentar un evento atmosférico como la tormenta Dorian, resurge el tema de la eliminación del impuesto al inventario, que genera aproximadamente $219 millones anuales para financiar parte de las operaciones de los municipios de Puerto Rico. 

Considero justo el planteamiento de eliminarlo como una forma de fomentar que los comercios mantengan una cantidad mayor de artículos y suministros en sus almacenes. Esto evitaría que surja el fantasma de la escasez de artículos de consumo en momentos como el que vivimos hoy. 

Sin embargo, el gobierno central debe ofrecer alternativas para sustituir dichos recaudos, para que los servicios a la ciudadanía no se vean afectados, especialmente en momentos de necesidad. 

¿Para qué se destinan los recaudos del impuesto al inventario? Esos recaudos, en su totalidad, se le devuelven al pueblo en servicios. Veamos un ejemplo práctico. Cuando pasa una tormenta o huracán, las primeras ayudas que recibe una familia se la ofrece el municipio, entidad que es reconocida por su cercanía a la gente y su eficacia en el manejo de emergencias. Pero esos estos fondos que actualmente se recaudan del impuesto al inventario resuelven muchas situaciones más allá del paso de fenómenos atmosféricos. 

Esos fondos permiten el pago de amas de llaves para nuestros ancianos, la promoción del deporte de pequeñas ligas, la reparación de calles y caminos, la ayuda a las escuelas públicas, desde mantenimiento hasta materiales, con algunas de las labores que realizan los municipios, cubriendo, en muchos casos, la labor que corresponde al gobierno central. 

Eliminar este impuesto, sin garantizar una fuente de recaudo similar, sería un error. La sustitución del impuesto al inventario no puede ser para beneficiar a un sector a costa de otro. Debe ser un balance justo y equitativo.

A inicios del 2019, el tema se discutió en la Legislatura. Entonces, el presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Representantes, Antonio Soto, expuso a la prensa que requería datos específicos del Departamento de Hacienda para continuar el análisis de alternativas para sustituir los $219 millones que generan los municipios por concepto del impuesto al inventario.  

Con la reforma contributiva se mantuvo el impuesto como está en estos momentos, pero el reclamo del sector comercial para eliminarlo continúa vigente. 

Las imágenes de las alacenas vacías no debe ser parte del proceso de prepararnos para tormentas o huracanes. Los alcaldes estamos disponibles para evaluar alternativas dentro de un marco de justicia para los ciudadanos, que también son consumidores que aportan a la economía. Corresponde al gobierno central trabajar en las alternativas que puedan sustituir esos recaudos. 

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