Orlando Parga

Punto de vista

Por Orlando Parga
💬 0

A los gobernadores no se les miente

El noveno – No dirás falsos testimonios ni mentirás – sin duda es el más violado de los mandamientos que Moisés bajó del monte Sinaí y el que mayores problemas crea a los pecadores porque, una vez los profieres, el mentiroso se amarra a interminable red de suposiciones con las que justificarlos.  En gobierno esa fórmula adquiere incalculable consecuencia.  La política se define de muchas maneras, pero en esencia debe ser el arte de hacer posible lo necesario para alcanzar el bienestar y la felicidad del gobernado.  Por tanto, es totalmente imprudente y mortal que los subalternos mientan o engañen al gobernador que capitanea la nave de estado; sin embargo, ocurre constante y repetidamente con el mismo catastrófico resultado.  O cae el primero, o cae el segundo, cuando no caen juntos… pero caen.

He ahí lo relevante de la rápida acción tomada por la gobernadora Wanda Vázquez destituyendo de forma fulminante a los secretarios del Negociado para el Manejo de Emergencias y la Administración de Desastres y a los secretarios de Vivienda y de Familia al descubrirse fallas y deficiencias que ocultaron bajo la alfombra, dando información incorrecta a La Fortaleza en medio de la crisis provocada por los terremotos del suroeste de la isla.

No es por la falta de recursos materiales, humanos o económicos que la credibilidad del gobierno anda en precariedad aguda en Puerto Rico; es por la falta de confianza del pueblo en lo que dice y hace su gobierno.  La mentira nos acosa por todos flancos: desde las instituciones religiosas a las judiciales; desde la estadística con la que se asientan decisiones financieras a las que evalúan la salud y seguridad pública.  Ya basta de endulzar la píldora y subliminar la realidad con fantasía para de tal forma esconder la incompetencia.  Este jamaqueo de gobierno y ajusticiamiento de administradores públicos deficientes dispuesto ayer por la gobernadora Vázquez, hace tiempo que hizo falta.  Todavía hay más tela por cortar y la primera ejecutiva tiene corto tiempo para ganarse la confianza que al pueblo urge recobrar.

Con el techo literalmente cayéndosenos encima, además de suministros y ayuda, lo que necesitamos es que nos digan la verdad.  En medio de una catástrofe natural o emergencia es preferible que Nino Correa nos diga la verdad y explique lo que ocurre para que un error no se repita.  De eso se trata: confianza y credibilidad… de que la gobernadora tenga gente a cargo en cuya palabra se pueda confiar.

Otras columnas de Orlando Parga

sábado, 22 de febrero de 2020

Georgie Navarro: la cultura política criolla

La censura que sus compañeros de mayoría parlamentaria irresponsablemente rehuyeron darle es apenas un regaño más que merecido que Navarro debió aceptar con humildad, escribe Orlando Parga

jueves, 20 de febrero de 2020

El debate demócrata: Bloomberg y Warren

La noche indiscutiblemente fue de Warren. Quien finalmente sea el nominado presidencial demócrata, bien hará en tomarla como su compañera de papeleta, escribe Orlando Parga

viernes, 7 de febrero de 2020

Un voto desde la ilegitimidad

Tampoco hay que pedir aval o permiso del Congreso o el Departamento de Justicia Federal para preguntarnos en estas próximas elecciones si queremos o no seguir siendo colonizados, dice Orlando Parga

💬Ver 0 comentarios