Albert Grajales

Tribuna Invitada

Por Albert Grajales
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Al presidente ruso le interesa Puerto Rico

El presidente de Rusia, Vladimir Putin es un personaje controversial que cada día más sorprende a los medios, analistas y expertos de la conducta. Desde el punto de vista de un oficial de inteligencia, compartiré su imagen mundial.

Los Estados Unidos de América consideran a Putin un enemigo necesario. Un villano porque tiene la visión y el empeño de seguir la dinámica (no la política) de lo que fue una vez la Unión Soviética durante la Guerra Fría en la que demostró la supremacía hasta su caída.  

Putin todavía tiene esos rasgos de liderazgo que han creado la inestabilidad psicológica del gobierno de los Estados Unidos y  de sus aliados.  Sobre todo el choque constante por su política en los asuntos internacionales como los asuntos de Crimea y Ucrania, donde Putin apoya al grupo separatista pro ruso por la anexión con Rusia.    

Siria es protegida por Rusia, la que apoya el gobierno de Assad en la lucha antiterrorista contra el Estado Islámico.  Actualmente Putin está influenciando a Assad para un cese de fuego. En referencia a Turquía, existen fricciones bien marcadas a punto de una confrontación bélica. Su desafío al aumento de arsenal nuclear en respuesta a la decisión de Estados Unidos de continuar con sus planes de desplegar en Europa su escudo antimisiles tiene al presidente Barack Obama en jaque. No podemos olvidar que a mediados de 2015 Putin comentó sobre la separación de Puerto Rico de los Estados Unidos, y que Puerto Rico podría estar como Ucrania bajo su gobierno. 

A Putin, como estratega, le interesa nuestra Isla. Existe la Guerra Fría pero los Estados Unidos consideran que hay intereses en común a pesar de las diferencias. Es una relación por conveniencia.  

Putin es una celebridad y un héroe para muchos. En Rusia existen sus figuras de acción, afiches de él modelando como hombre de acción y lo comparan con el actor Daniel Graig, intérprete de James Bond.   

Recientemente  aumentó su popularidad debido a su declaración de guerra al Estado Islámico (conocido por ISIS).  Cuando el mundo exigía una acción de los Estados Unidos en contra del Estado Islámico, se publicaron fotos vacacionales del presidente Obama con fotos comparativas de Putin posando sin camisa con un rifle en manos, vestido de militar táctico y fotos de pose de acción.  

El precandidato presidencial por el partido republicano, Donald Trump, expresó su admiración hacia Putin en la lucha contra el terrorismo y otros temas.   

El presidente Putin es un espía de por vida porque sus múltiples roles lo han llevado a extraer información, convencer, planificar operaciones, derrocar gobiernos, dominar gobiernos y conquistarlos.  Como sacado de una película de espionaje, Vladimir Putin fue agente hasta llegar a la posición de teniente coronel a cargo de la KGB, agencia de inteligencia dedicada al espionaje y seguridad de la antigua Unión Soviética. 

La Agencia Central de Inteligencia (CIA por su acrónimo en inglés) y la comunidad de inteligencia de los Estados Unidos están pasando un trago amargo debido a la fuerte presión de espionaje de parte del gobierno ruso. El presidente ruso sabiamente aceptó en su país a Edward Snowden, exespía de la NSA y la CIA como huésped político. 

No solamente se ha sentido el efecto de espionaje de Putin en los Estados Unidos, sino también a sus países aliados.  Inglaterra está investigando actualmente un caso de asesinato en Londres por envenenamiento con polonio 210 del exespía de la KGB Alexander Litvinenko.    Alexander  fue un fuerte crítico del gobierno de Putin y se fue a vivir en Londres para evitar su asesinato.  La inteligencia británica tiene pruebas suficientes para acusar al gobierno Ruso y esto puede desatar una guerra.  Existen otros casos controversiales de espionaje, sobre los cuales Vladimir tiene que dar explicaciones.

“No podemos olvidar que ha mediado del año 2015 Putin comentó sobre la separación de Puerto Rico de los EEUU, y que Puerto Rico podría estar como Ucrania bajo su gobierno”. 

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