Juan Dalmau

Tribuna Invitada

Por Juan Dalmau
💬 0

Alto al chantaje

El gobierno de Alejandro García Padilla recurre nuevamente al chantaje para tratar de poner en vigor un impuesto al consumo. Primero fue tratar de indisponer a los trabajadores asalariados contra los sectores profesionales atribuyéndoles a estos la evasión contributiva y justificar el aumento de un 7% a un 16% del impuesto al consumo dándole unos supuestos beneficios contributivos a los asalariados, beneficios que resultaban ser un engaño para más de 600,000 contribuyentes que terminarían pagando más con el IVA que el beneficio contributivo que recibirían. Ahora pretende indisponer a los trabajadores gubernamentales contra los que se oponen al impuesto al consumo responsabilizando a la oposición por los recortes presupuestarios.

Desde el PIP hemos adelantado propuestas para atender la emergencia fiscal que permiten atender la insuficiencia de recaudos sin necesidad de reducir el gasto gubernamental. Ello no quiere decir que el gasto no haya que redirigirlo. El PIP ha propuesto el P. del S. 1053, radicado por la portavoz del partido en el Senado, la senadora María de Lourdes Santiago, con el propósito de que las necesidades de contratación de servicios especializados se atiendan primero con los recursos existentes dentro del Gobierno, incluyendo el sistema universitario del Estado. Pero reducir el gasto en una economía en recesión agravará la situación económica. La propuesta del PIP es recaudar contribuciones adicionales de fuentes cuyos gastos se realizan fuera de nuestra economía para que el efecto sea uno doblemente positivo. Por un lado, la recaudación no afectará significativamente la demanda agregada y, por otro, el gasto público redirigido a actividades productivas o al logro de una mayor eficacia estimulará la economía.

Es irónico que mientras se reconoce la facultad de 180 países independientes para administrar un impuesto como el IVA, no se destacan las facultades que pueden tener esos países para: devaluar la moneda para estimular las exportaciones; administrar un déficit presupuestario para estimular la actividad económica cuando hay recesión; y establecer cuotas de importación para estimular la producción al mercado doméstico. Doblemente irónico resulta que los paladines del recorte presupuestario y de no tocar los grandes intereses en Puerto Rico -pertenecientes a ambos partidos coloniales- se cantan como “demócratas” en los Estados Unidos, cuando ese es el partido que allá favorece utilizar el déficit presupuestario para combatir la recesión y favorece subirles las contribuciones a los ricos para que ese déficit no se salga de control.

Reitero el reclamo que por décadas ha hecho el PIP, tanto al PPD como al PNP, para que dirijan sus esfuerzos a terminar de una vez y por todas con el régimen de privilegios carentes de toda justificación del que disfrutan las grandes corporaciones norteamericanas exentas que operan en Puerto Rico y, además, le brinden las herramientas y recursos necesarios al Departamento de Hacienda para combatir los sectores de más altos ingresos en el País que evaden una aportación contributiva más justa de su parte.

Sabemos que las medidas que hemos recomendado desde el PIP no atienden en su complejidad el grave problema de la falta de desarrollo económico. Atenderlo adecuadamente requiere que nos confrontemos como pueblo con las limitaciones que impone la presente relación colonial y en ello el PIP también ha dicho presente. Ahí está la medida del PIP radicada en el Senado para la convocatoria a una Asamblea de Status que abriría las puertas a una concertación de todas las fuerzas políticas del País para exigir a Estados Unidos con una sola voz que asuma su responsabilidad descolonizadora. Negarse a entender el vínculo entre nuestro problema colonial y las limitaciones que nos impone -para atender efectivamente nuestros graves problemas económicos inmediatos y para articular un plan de desarrollo económico a largo plazo- es condenar a esta generación y a las futuras al chantaje de los inmovilistas.

Otras columnas de Juan Dalmau

lunes, 1 de octubre de 2018

La independencia es opción democrática

El senador Juan Dalmau alude al maltrato que recibe Puerto Rico de Estados Unidos y defiende la independencia como opción democrática para el país

💬Ver 0 comentarios