Angie Vázquez

Punto de vista

Por Angie Vázquez
💬 0

Apostar al triunfo de la sobrevivencia

Puerto Rico se enfrenta de nuevo a una situación de crisis en progreso con los sismos que nos afectan desde diciembre 2019. La tensión y angustia es natural. No tema aceptar que siente miedo, pero tampoco permita el descontrol. 

Hay cosas que puede hacer para enfrentar esta situación con relativa calma o al menos con un nivel básico de calma para tomar decisiones que le ayuden a sobrevivir y a cuidar de los suyos. 

Esperemos que todos podamos contar con ayuda, pero de no ser así, como aprendimos después del huracán María, recordemos que tenemos que usar nuestros mejores recursos personales para ser fuertes. Lo material se repone, pero la vida no. Por eso, tenemos que protegernos.

Es importante que busque información actualizada, pero dos cosas deben prevalecer: primero, debe atender fuentes fiables y oficiales para evitar los mensajes falsos. Los mensajes apocalípticos construyen histeria, no paz. No ayudan. Segundo, debe escuchar noticias por un rato corto y no mantenerse todo el tiempo conectado porque va a elevar sus niveles de tensión. La mente sufre fatiga por sobre exposición que nos lleva a errores de juicio, desgaste o descontrol.

Cuando se desconecte del flujo de información mediática o de redes busque hacer actividades positivas rutinarias. No es negar, bloquear ni evitar lo que está ocurriendo sino tratar de recuperar su balance recargando baterías. Si necesita preparar su maletín de emergencia es un buen momento para buscar sus papeles y ordenar los artículos de emergencia que tenga. Si necesita moverse a un refugio no tenga temor ni vergüenza. No descarte sentarse todos junto a su familia para discutir calmadamente el plan familiar de emergencias. Incluya a los menores de edad y a las personas enfermas. Ayúdelos para que puedan aportar en la conversación. Todos deben saber sus rutas de escape dentro del hogar y sus tareas de salida.

Si usted, un vecino o un miembro familiar se siente muy descontrolado, debe ser escuchado y atendido. Sobre todo, no debe dejarse solo. La peor sensación de vulnerabilidad e impotencia la provoca la soledad y el aislamiento. 

Si desarrolla reacciones fisiológicas de temor o pánico, respire profundo al menos tres veces para oxigenar su cuerpo. Puede acostarse en el piso y obligarse a relajar el cuerpo sacudiendo sus extremidades. No cierre los ojos. Establezca un punto focal relajante o neutral, aunque sea el techo en blanco. Tome agua poco a poco y controle su respiración para no caer en episodios de hiperventilación. 

No bloquee los teléfonos innecesariamente. Envíe mensajes cortos por teléfono o mensajería que permiten a sus familiares saber que usted está bien. Evite dejarse dominar por ideas catastróficas y, por favor, no repita ideas sin base científica, intranquilizando a otros. No puede controlar los eventos naturales, pero puede controlar su mente. 

Reconozca que el temor hace que la gentetenga reacciones diferentes y que usted siempre tiene formas de ayudar a los demás cuando se asusten. Algunos pueden responder con mal humor, tristeza, indiferencia o agresividad. Cada cual usa sus mecanismos de defensa como puede. No seamos críticos ni conflictivos de sus reacciones sino apaciguadores y facilitadores de la sobrevivencia y recuperación. 

En momentos de desastres y emergencias, cada cual tiene que ser el ancla donde se sostenga usted mismo y los que le rodean. Ayude a todos los necesitados, pero también a usted mismo. Si tiene que llorar, hágalo con ganas porque después necesita componerse rápidamente para seguir tomando buenas y previsoras decisiones. 

Estas situaciones ponen a prueba nuestras fortalezas que siempre son muchas más de las que pensamos. Apostemos al triunfo de la sobrevivencia porque no hay de otra ni otra forma. Luego nos ayudaremos entre todos como ya lo hemos hecho antes. Está comprobado, en estudios de desastres por terremoto, que la organización y apoyo comunitario es la herramienta más efectiva para superar las tragedias. 

Recuerde, como dijo el doctor José Molinelli sabiamente, no es el terremoto lo que nos mata sino nuestras reacciones. En medio del caos, todos debemos ser héroes y heroínas. Todos podemos encontrar fuerzas para resistir y superar estas dificultades. Ayúdese, ayude a los demás y sobreviviremos. Una vez más y cuantas sean necesarias.


Otras columnas de Angie Vázquez

viernes, 20 de marzo de 2020

Resistir está en nuestra naturaleza

Ayudar a los demás, además, nos brinda significado trascendental psicológico. La conexión con los otros fortalece nuestra esencia y aumenta nuestras posibilidades de éxito, plantea Angie Vázquez

domingo, 15 de marzo de 2020

Prepárese para el gran experimento social

Nunca antes el mundo, casi en su totalidad, había enfrentado un cierre tan masivo y simultáneo, que no solo impacta la salud global sino todas las esferas de la vida, dice Angie Vázquez

miércoles, 11 de marzo de 2020

El distanciamiento social ante el COVID-19

La ansiedad elevada por la soledad y el aislamiento puede ser una consecuencia tan indeseable y peligrosa como la pandemia misma, dice Angie Vázquez

lunes, 9 de marzo de 2020

La prevención del COVID 19 está en sus manos

Angie Vázquez advierte que la desinformación genera pánico; el mensaje de miedo genera inseguridad; el consumismo produce ansiedad y hostilidad; y la histeria nos hace vulnerables

💬Ver 0 comentarios