María de Lourdes Lara

Tribuna Invitada

Por María de Lourdes Lara
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Apuesta a la gestión pública

El qué vamos a hacer es importante para definir metas y objetivos que alcancen atender, de manera sostenida, los problemas que enfrentamos. Igual o aún más importante es el cómo lo vamos a hacer: decide las herramientas, las personas que necesitamos y el modo en que nos comunicaremos para lograr las metas. Nuestros gobiernos deciden, todos los días traen ideas y muchas son buenas y esperanzadoras; pero pocas veces se detienen a evaluar los cómo, con quienes las realizarán y la manera en que lograrán esa comunicación entre diferentes. Las viejas mañas terminan derrotando las nuevas ideas y el resultado es la frustración y la anomia.

Contenido y proceso no siempre se validan de la misma manera, no siempre son coherentes, las más de las veces repiten viejos estilos de comunicación o simplemente no son conscientes a la hora de atarlas en una estrategia que atienda de principio a fin lo que se quiere resolver. Por ejemplo, pueden desear atender la deserción escolar o la violencia en las comunidades creando centros de tutorías o policías de la comunidad. Aislados entre sí y comandados por políticas públicas que no articulan los recursos adecuados, estrategias, tiempos necesarios y que sumen a los actores afectados y responsables; la inversión está destinada al fracaso.

Como andan de moda los frentes comunes y las alianzas colaborativas, veamos algunos ejemplos de éxitos en trabajos de varias ciudades y estados de Estados Unidos que, abandonando viejas formas de atender los problemas sociales y económicos y considerando tanto el contenido y proceso han logrado resultados impactantes en diversos asuntos públicos como la reducción de la deserción escolar o la reducción de la obesidad infantil, por decir algunos. Han ahorrado miles de millones de dólares a la vez que adelantan la agenda social y económica de sus ciudadanos.

El Proyecto Strive en Cincinatti, reconociendo la complejidad y ramificación del problema de la deserción escolar, decidió reunir sobre 300 líderes de todos los sectores de la ciudad, dividiendo entre todos estos sectores las responsabilidades de cada uno a lo largo de la vida de un estudiante desde grados preescolares hasta su éxito personal y ciudadano. Cada grupo o sector, fuera gubernamental, privado y comunitario debía responder por tareas específicas a un colectivo único y a lo largo del tiempo hasta lograr que estos jóvenes alcanzaran sus metas. En cuatro años de trabajo concertado y en desapego de egos y viejos estilos lograron reducir exitosamente 34 de sus 53 indicadores; y siguen en aumento.

El proyecto Shape en Massachussets, que articuló una estrategia para reducir la obesidad infantil. Juntando fundaciones, gobierno, líderes de todos los sectores de la salud, la recreación, la salud, agricultores, ingenieros y hasta los restaurantes de comida rápida, trabajaron en conjunto para educar e incentivar el aumento de los alimentos saludables, el ejercicio y los espacios para compartir las tareas y responsabilidades de toda la ciudad hacia la meta de contar con una generación completa de jóvenes y adultos libres de este problema de salud pública. Los resultados son sorprendentes.

¿Cómo lo hicieron? Cambiando actitudes, abandonando el “corto plazo”, sumando a los diferentes, aprendiendo a dialogar y rendir cuentas, dividiéndose las tareas y quedándose hasta lograr la meta. También, reconociéndose como parte del problema y la solución; con humildad.

Hoy se nos pide eliminar redundancias e ineficiencias para hacer más con menos, porque el país está en quiebra y no es sólo económica. Miremos a estos frentes, alianzas y coaliciones que se han creado y preguntémonos si cada uno está preparado para ser sólo una parte de un todo colectivo por Puerto Rico. Preguntémonos si podemos sumarnos para gestar lo público.

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sábado, 30 de septiembre de 2017

Los ciudadanos de esperanza

¿Cómo la pasó, cuánta angustia pudo manejar y cómo se las ingenió para sobrevivir y salir de la emergencia? ¿Qué le permite ahora contarle su historia a un familiar, vecino o amiga? Respire profundo a la vida que tiene ahora y utilice esa energía para asumir el próximo reto.

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