Luis M. Baquero Rosas

Tribuna Invitada

Por Luis M. Baquero Rosas
💬 0

¿A quién le importa la UPR?

Según pasan los días y la Universidad de Puerto Rico (UPR) continua cerrada, la comunidad universitaria y el País han comenzado a cuestionar el impacto en las facilidades universitarias clausuradas, las acreditaciones, las investigaciones y en el ánimo de una fuerza laboral silente y en espera del fin de una huelga.

Esta tensa espera ha comenzado a mover el debate hacia una pregunta muy difícil de contestar: ¿a quién le importa la universidad? Por un lado existe la visión de los estudiantes que esbozan con sus acciones, sus luchas y sus decisiones en las asambleas estudiantiles una firmeza  hacia sus pedidos ante la Junta de Control Fiscal y al Gobierno para que no se realicen los recortes en los fondos de la universidad. También, existe la perspectiva de los profesores, empleados y académicos, que en un tono tímido y fragmentado,  han comenzado a traer  sus preocupaciones, ideas y sugerencias para lograr que los portones sean abiertos y el fin de la huelga les permita regresar a sus labores con 60 días de atrasos y trabajos acumulados en sus escritorios. 

El País, mientras, también ha planteado su visión donde se transmiten emociones de frustración, enojo y cansancio hacia los actuales conflictos, las actitudes pasivas de los directivos, las renuncias de último momento,  los cierres cíclicos por diversas razones, el cobro por labores no realizadas y las malas administraciones de la UPR que han llevado al despilfarro de miles de millones  de fondos federales y estatales. 

Ahora que la huelga parece extenderse, ya es tiempo que todos los miembros de la universidad, nosotros los exalumnos que le debemos tanto a la UPR, los directivos del Gobierno, el Gobernador que fue facultativo temporero y conoció como se obtienen las plazas en la UPR y los demás miembros de la sociedad aceptemos que a todos nos importa la UPR. Para demostrar esto, todos debemos dejar nuestras agendas individuales y sentarnos a analizar el impacto de la UPR en nuestra vida,  en la de nuestros hijos, familiares y vecinos que han logrado transformar sus vidas gracias a la educación recibida detrás de esos portones que hoy están cerrados.  

Otras columnas de Luis M. Baquero Rosas

💬Ver 0 comentarios