Adrianne G. Tossas Cavalliery
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A valorar las áreas de importancia ecológica

Los humanos compartimos el planeta con alrededor de 10 millones de especies de organismos vivos, aunque tan solo una décima parte ha sido descrita científicamente.

Lejos de vivir en armonía con las demás especies, nuestras actividades han propiciado que una de cada cuatro especies de mamíferos, una de cada ocho especies de aves, un tercio de las especies de anfibios, y 70% de las plantas estén en peligro de extinción. Al menos 800 especies han desaparecido en los últimos 500 años.

Con el fin de reducir las pérdidas, la Convención de la Diversidad Biológica de las Naciones Unidas propone que para el 2020 aumentemos el total global de áreas terrestres protegidas de 13 a 17%.

En Puerto Rico se protege sólo 8% de la extensión territorial, incluyendo apenas 3% dentro de la isla grande. Esta desprotección ha provocado que tengamos 76 especies en peligro de extinción, amenazadas o en riesgo. Biólogos y grupos conservacionistas por años han sugerido áreas prioritarias para ser delimitadas por su gran valor natural. Sin embargo, en lugar de movernos hacia esa meta, recientemente se anuló la designación de siete nuevas reservas.

En uno de estos lugares, Finca Nolla, en la costa de Camuy, los biólogos y colaboradores del Centro de Restauración y Conservación Costera de la Universidad de Puerto Rico en Aguadilla hemos reportado 73 especies de aves. Este alto número evidencia los resultados de un intenso esfuerzo de restauración del hábitat luego de décadas de perturbación por la extracción de arena, introducción de animales ferales, y plantas invasoras. Además de las aves, se han beneficiado diversas especies de insectos, anfibios, y reptiles, entre ellos tortugas marinas. Lamentablemente, sin protección legal, las prácticas de sobreuso de los recursos continúan. ¿Hace falta más evidencia para demostrar la necesidad de protección de un lugar natural?

Mientras pasa el tiempo, aumentamos la posibilidad de perder especies que ni siquiera han sido descubiertas en Puerto Rico y el planeta.


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