Adrianne G. Tossas Cavalliery
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Aves Vulnerables

En 2017 fuimos testigos de cómo el huracán María causó pérdidas millonarias al socavar construcciones residenciales y turísticas en nuestras áreas costeras. Luego, la tormenta extra tropical Riley el mes pasado nos recordó que allí debió evitarse el desarrollo. Pero, ¿y qué pasa con la vida silvestre que también habita en estas zonas costeras?

Precisamente, las aves marinas forman el grupo de aves más amenazado a nivel mundial. Diversos factores han causado disminuciones poblacionales de hasta 70% en sobre 300 especies. En los océanos son afectadas por contaminación y escasez de recursos alimentarios debido a la pesca en exceso. Y al llegar a tierra en época reproductiva se exponen a la depredación de nidos por especies introducidas, como ratas y gatos, degradación o eliminación de áreas de anidaje y pertubación humana. A esto hay que sumarle efectos climáticos, como la erosión costera o el aumento del nivel del mar, que pueden destruir su hábitat por completo.

Las 16 especies de aves marinas residentes en Puerto Rico están susceptibles a todos estos factores. Una de estas especies es el Chirre Coliblanco, del cual solo hay entre 200 a 300 parejas, en unas pocas localidades aisladas. Su principal área de anidaje, en los acantilados del noroeste de la isla, no está reservada como zona protegida. Sólo una fracción de las parejas se reproduce anualmente, poniendo únicamente un huevo, con alta probabilidad de perecer durante los 40 días que se extiende la incubación y los 70 días que tarda el polluelo para independizarse. Se desconoce si las marejadas recientes alcanzaron sus nidos, o los impactos de los cambios climáticos en ésta o las otras especies marinas isleñas.

Prevenir extinciones requiere comenzar por conservar los hábitats. Pero si queremos minimizar el impacto de eventos naturales extremos, tenemos que modificar nuestra conducta, la principal responsable del calentamiento global. Al fin y al cabo, la pérdida de hábitat costero nos afectará a todos, humanos o vida silvestre, por igual.

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