Eudaldo Báez Galib

Punto de vista

Por Eudaldo Báez Galib
💬 0

Boricua: el problema somos nosotros

Las tantísimas aspiraciones de cambio que usualmente adornan las despedidas de año, no nos aplicarán a nosotros como pueblo. Seguiremos siendo los de siempre. Confundidos. Disfuncionales. Sin un proyecto de futuro. Fuente de aprovechamientos.

Sometidos, no tanto a Washington, sino a la debilidad de nuestras irrealidades. Peor, las alternativas de futuro que creímos tener fueron despedazadas por una verdad que negamos: somos una nacionalidad fallida.

Aunque ese adjetivo, “fallido”, se aplica al ente político “estado”, sus características son transferibles a una nacionalidad—lo que somos. Se le dice fallido al estado que deja de funcionar; que se rompe; que se desconecta de su entorno.

Los escombros que dejaron las dos décadas de este siglo permanecerán. Pues nuestra estructura sociopolítica, aunque cuenta con las herramientas dispuestas por un esquema de derecho y de experiencias, carece de capacidad por razón de su analfabetismo cívico e indolencia espiritual. La escabullida de lo normal por razón de Vieques, y el “veranazo”, aunque siembran esperanza, no son muros de contención sobre los que podamos depender. Nacieron de eventos que no ocurren a diario.

Entonces, cuando la norma social es la corrupción, la mentira desfachatada y la transformación de lo serio a jolgorio, solo una sacudida espectacular despierta. Y creí, erróneamente, que Promesa lo sería. 

Pues esa ley comprende lo adverso que puede presentarse a los puertorriqueños: la negación de derechos políticos, el descalabro de la autoestima como nacionalidad y, más detrimental, informa, con todo el ritual congresional, que somos un pueblo “obediente”.

Ahora enfrentemos la siguiente bofetada. ¿Aceptamos todo eso implicado en Promesa por razón de una sumisión innata o porque nos dice la verdad? Pongamos sobre la mesa la pregunta. Pero que sea contestada por la conciencia colectiva de nuestra nacionalidad.

Pero antes consideremos esto: no elegimos gobiernos probos porque votamos por preferencias ideológicas a ciegas de los hombres y mujeres; endiosamos una fórmula de estatus basada en preferencias emocionales y no en evidencia sociopolítica, económica, cultural e histórica; asesinamos a los mensajeros en vez de cuestionar sus ideas; legislamos para la satisfacción politicastra de beneficios particulares o de espalda al bien común; coexistimos con una casta de oportunistas que saquean la riqueza del país y les identificamos para premiarlos.

Ronald Reagan dijo algo al respecto “Todo nuestro sistema de gobierno se basa en ‘Nosotros el pueblo’, pero si el pueblo no presta atención a lo que está sucediendo, no tenemos derecho a maldecir ni gruñir””. 

Pero siempre hay expresiones que animan, aun dentro del agobio colectivo. “¿Cuántas veces me dicen, vete que afuera atienden mejor a tu hija? Vete que afuera valoran tu integridad. Vete que afuera valoran tu trabajo. Y una sigue. Y muele vidrio con el pecho, y sigue y te vuelve a golpear. Te va matando lentamente porque tienes conciencia. Y sigues. Sigues sobreviviendo”. (Periodista Sandra Rodríguez) 

¿Feliz año nuevo?

Otras columnas de Eudaldo Báez Galib

sábado, 8 de febrero de 2020

La gobernadora y el plebiscito

Ante la propuesta de un nuevo plebiscito de estatus, ¿habrá internalizado la gobernadora que al presente nuestra reputación gubernamental rueda por lo profundo del llamado “pantano” washingtoniano?, expone el licenciado Eudaldo Báez Galib

martes, 28 de enero de 2020

Puerto Rico en su “cul-de-sac”

Si estamos donde estamos y ahí seguiremos, entonces “hagamos limonada con este limón”. Activemos las buenas mentes, que muchas tenemos, escribe Eudaldo Báez Galib

martes, 21 de enero de 2020

El residenciamiento: farsa judicial

El exsenador Eudaldo Báez Galib considera que al ser un juicio político, el proceso de destitución contra Trump será un absurdo judicial

💬Ver 0 comentarios