Carl Soderberg

Tribuna Invitada

Por Carl Soderberg
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Cambio climático afectará a la AAA

En una columna anterior describí cómo el Cambio Climático disminuirá la disponibilidad del agua en Puerto Rico. En esta ocasión abordaré el tema del impacto del Cambio Climático sobre la calidad del agua suministrada a nuestros hogares.

Aunque el Cambio Climático reducirá la precipitación sobre Puerto Rico, aumentará los episodios de lluvias torrenciales. Debido a nuestra topografía y a la deforestación, estas lluvias torrenciales causarán más erosión y el consecuente arrastre de sedimentos, fertilizantes, plaguicidas y patógenos.

Recuerden que casi la mitad de la población de nuestra isla carece de servicio de alcantarillado sanitario. Nuestros ríos, quebradas y porciones de la costa se tornan achocolatados durante estos episodios de lluvias intensas.

El parámetro que mide la cantidad de partículas en el agua se le conoce como turbiedad. Nadie quiere bañarse en agua turbia; no podemos lavar la ropa en agua turbia; y no se nos ocurriría cepillarnos los dientes con agua turbia y mucho menos beberla.

Aparte de los aspectos estéticos, la turbiedad afecta la desinfección del agua. Las bacterias y otros patógenos se “esconden” en las partículas, aunque sean microscópicas. Además, en el caso de desinfección con cloro, parte del cloro se consume al reaccionar con las partículas. La turbiedad afecta aún más la desinfección por luz ultravioleta. En otras palabras, mientras el agua tenga más turbiedad, menos efectiva es la desinfección.

Cuando ocurren lluvias torrenciales, la cantidad de sedimento en el agua es de tal magnitud que sobrepasa la capacidad de la planta para producir agua cristalina. El agua así producida no cumple con los estrictos requisitos locales y federales de turbiedad. Para salvaguardar la Salud Pública, en estas instancias la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) opta por cortar el suministro de agua. Por eso, muchas veces escuchamos “pero cómo es posible que no tenga el servicio de agua si está diluviando”

La situación se complica porque se han encontrado patógenos que son inmunes al cloro. Uno de estos patógenos es el “cryptosporidium”, un quiste microscópico. Este patógeno es el responsable del brote más grande registrado en los Estados Unidos. En el 1993 en la ciudad de Milwaukee, 69 personas murieron y otras 403,000 personas se afectaron con enfermedades gastrointestinales por causa de este patógeno. La Agencia Federal de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) determinó que este organismo se puede remover a través de una filtración bien estricta e inmediatamente estableció los requisitos pertinentes. La amenaza es tal que más tarde la EPA tuvo que imponer el mismo requisito a agua subterráneas cercana a ríos y quebradas.

Con el Cambio Climático los episodios de lluvias torrenciales serán más frecuentes. Estas aguas turbias sobrecargarán los sistemas de tratamiento. Esto es similar a la congestión de tránsito en las vías de acceso al Viejo San Juan durante las fiestas de la Calle San Sebastián. El añadir filtros adicionales y/o duplicar la cantidad de químicos no resuelve el problema. Cortar el servicio no debe ser una opción porque también tiene repercusiones sobre la Salud Pública. Aguas contaminadas pueden ganar acceso a la tubería de distribución al bajar la presión y más aún si se quedan sin agua. Además, la falta de suministro de agua causa problemas de higiene.

La AAA cuenta con dos embalses construidos fuera del cauce del río. En estos casos, durante lluvias torrenciales el agua con mucha turbiedad se desvía fuera de los embalses protegiendo así el agua que ya está almacenada. Sin embargo, tenemos que buscar alternativas para el resto de la isla. Una solución podría ser la construcción de tanques adicionales para almacenar agua potable en lugares estratégicos, de manera que se pueda continuar con el suministro de agua hasta que la turbiedad baje a niveles manejables por la planta potabilizadora. Esto requiere modificar el plan de mejoras permanentes de la AAA para poder adaptarnos al Cambio Climático, y en este caso proteger la Salud Pública.

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