Raymond Pérez

Tinta Boricua

Por Raymond Pérez
💬 0

Cambios en la manera de comunicarse en las Mayores

El juego ha cambiado, sea que los líderes del béisbol de Grandes Ligas quieren a toda costa que un partido, como mínimo a nueve entradas, no rebase las 2 horas 55 minutos, y/0 porque la llegada de los millennials ha cambiado la mentalidad del juego y todo el ambiente que lo rodea.

Esto último, por ejemplo, ha provocado que viejos hombres del béisbol, de esos señalados como old school, hayan tenido que aprender nuevos modales, hacer ajustes en la manera de dirigirse a sus jugadores, y es más, hasta decir de forma regular palabras como ‘por favor’, ‘gracias’, ‘podrías’…, etc, como parte de su repertorio al dirigirse a sus peloteros.

Destrezas de comunicación… esa es hoy día una de las grandes herramientas que se necesita para sacarle millaje a las habilidades de los jóvenes jugadores, muchos muy emocionales, que pululan por las Mayores, y que no tienden a responder a rechiflas, regaños, maldiciones, escupitajos, comparaciones con jugadores estrellas del pasado y con el legado que dejaron equipos de décadas pasadas.

Ellos viven en su mundo y en el parque. Entrenan distinto y resuelven mil cosas de sus vidas desde el camerino mismo, sea con su celular, su laptop, su tableta o con algún ayudante especial. Es un nuevo juego que afecta hasta la atmósfera que se vive en el camerino. Y los dirigentes están obligados a entender esa atmósfera, vivir con ella, lidiar con ella y manejar a sus jugadores desde esa perspectiva.

El boricua Álex Cora debuta este año como manager con el equipo de Boston. Es un secreto a voces, que uno de los atributos de Cora para ocupar la silla de dirigente es que es buen comunicador y Boston entendió que era el mejor talento disponible para manejar a su joven equipo.

Dan Shaughnessy, del Boston Globe, publicó en estos días una columna relacionada con este nuevo enfoque que enfrentan dirigentes, coaches y administradores.

Dice Shaughnessy, por ejemplo, que cuando el exdirigente de Boston, Terry Francona, nació en 1959, su padre, Tito, jugaba para Cleveland, y no fue hasta tres semanas más tarde que pudo ver a su recién nacido por sus compromisos con el equipo. Años más tarde, cuando la esposa de Terry fue a dar a luz, éste jugaba para Cincinnati, y era dirigido por Pete Rose. Terry le dijo a Rose que planeaba coger unos días para estar con su esposa en el alumbramiento y Rose le dijo a rajatabla: “Perfecto, pero… no te molestes en regresar”.

Shaughnessy destaca que en estos campos de entrenamiento del equipo de Boston bajo Cora, el relevista Craig Kimbrel recibió permiso para abandonar los mismos por tres semanas mientras su hija recién nacida era operada en el Boston Children’s Hospital. El juego ha cambiado y los jugadores de hoy día también.

Otras columnas de Raymond Pérez

martes, 18 de septiembre de 2018

Los lanzadores ambidextros son una rareza en el béisbol

Quienes hayan leído el libro El camino a casa…mi vida con los Yankees, del exreceptor de Nueva York, Jorge Posada hijo, saben por las duras situaciones que pasó en su adolescencia en su meta por convertirse en un jugador de Grandes Ligas, bajo ‘el látigo implacable’ de su padre.

💬Ver 0 comentarios