Lydia Ayala

Punto de vista

Por Lydia Ayala
💬 0

Canibalismo político en el PNP

No es nuevo, mas es en el estallido de las contiendas primaristas donde el canibalismo político se luce. Algunos suelen llamarlo “cainismo” porque durante este encarnizamiento, el hermano de ayer se convierte en el verdugo de hoy. Ya se palpa entre los candidatos primaristas de los principales partidos políticos del país. Sin embargo, su ruido retumba más en el círculo azul.  

Y no se necesita genialidad einsteiniana para computar que ese estruendoso cataplum en la Palma nace de la sorpresa que la candidatura a la gobernación lanzada por Wanda Vázquez asestó al corazón progresista, hasta ese instante, apacible. Un corazón descansado en la absoluta confianza de que Pedro Pierluisi sería su único y seguro candidato ganador a la poltrona ejecutiva. 

Sí. Fue sorpresa kingkonesca, particularmente para el propio Pierluisi, aguzado político que defendió el proceso primarista como saludable y fortificante para los partidos políticos, incluyendo, naturalmente, el suyo. Súbitamente, aquello de que “no es lo mismo llamar al diablo que verlo venir”, se hizo patente. Pierluisi, pues, tragó gordo y reaccionó. Envió a Wanda recordatorio amistoso sobre sus cualidades de hombre experimentado, capacitado y comprometido, en alusión directa a las deficiencias que estima padece la mandataria. 

Recientemente la mordacidad del aspirante escaló hasta una acusación de persecución política por los despidos de Vázquez de funcionarios pro pierluisistas. Wanda, por su parte, “sin querer queriendo”, le devolvió la bola a través de una conversación grabada, dirigida en persona a los presidentes municipales, pero en espíritu combativo, a todo el liderato de su colectividad, donde con pasmosa rotundidad se proclamó la salvadora del PNP, al expresar: “yo le traje a este partido, en cinco meses, la oportunidad de ganar las elecciones”.  

A cuatro meses de la celebración primarista, ¿qué más esperar de estos dos contrincantes, hermanos en la política? La muestra denota que se encarrilan a “comerse por los rabos”. El canibalismo llegó y, su estadía, notablemente, será prolongada. ¡Prepárense, “ganadores” y perdedores!

Otras columnas de Lydia Ayala

💬Ver 0 comentarios