José Hernández Mayoral

Punto de vista

Por José Hernández Mayoral
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Carmen Yulín vs. Rivera Schatz

Dicen la calle y el sentido común que si postulan a Rivera Schatz para gobernador, el Partido Nuevo Progresista no puede ganar y que lo mismo le ocurriría al Partido Popular si postula a Carmen Yulín. Son teorías racionales o irracionales, pero con base. Los dos son vistos con temor por un sector del electorado. Uno porque podría olvidarse del debido proceso de ley o de la igual protección de las leyes. La otra porque la ven muy de izquierdas y capaz de forzar una independencia que nadie quiere. (Nadie, en el sentido de que más del 95% está en contra). Se entiende por ahí que a cualquiera de ellos se lo ganaría un candidato del partido opuesto que fuese medianamente bueno. Pero, ¿y si la contienda fuese entre ellos dos?

No es posibilidad remota. En el Partido Popular ya más o menos se conocen los contendientes a la nominación para gobernador. Entre los que han anunciado que aspiran, Carmen Yulín viene saliendo primera en las encuestas consistentemente, con un 30%. Le siguen los demás en un orden que varía: Charlie Delgado, Roberto Prats y Eduardo Bhatia. No se oye hace un tiempo de Zaragoza, por lo que supongo que hizo una salida discreta.

Se dice abiertamente que a menos que al final la contienda termine siendo entre uno de esos otros solo contra Yulín, ella sale nominada. Pero eso es mero deseo de los que no son candidatos. Vaya usted a decirle a cualquiera de los candidatos que se quite para aumentar las posibilidades de que el otro sea nominado. 

Hay quien dice que habrá una solución tipo deux ex machina, donde aparece David Bernier de forma súbita y pone fin de un palmazo a esa primaria. Cuando lo incluyen en las encuestas sale primero y bastante al frente, lo cual sin duda crea esa sensación en algunos. Pero no he visto que Bernier esté mostrando gran interés en el asunto.

De modo que si las cosas siguen como van dentro del PPD, Carmen Yulín podría obtener la candidatura con el 30% de los votos. 

En el Partido Nuevo Progresista las candidaturas aún no están definidas. Los nombres que más suenan son Thomas Rivera Schatz, Jennifer González y Pedro Pierluisi. Como no milito en ese partido, no tengo la misma base de información de la dinámica interna de ellos como la puedo tener del PPD. Pero me da la impresión de que sucede algo similar. Rivera Schatz debe tener una base minoritaria pero firme. Quizá no le gane en un uno contra uno ni a González ni a Pierluisi, pero si todos aspiran y se dividen el voto, Rivera Schatz puede terminar siendo el nominado.

Supongamos, pues, que los candidatos fuesen Yulín y Rivera Schatz cada cual nominado con menos del 40% del voto en sus respectivos partidos. ¿Qué sucedería entonces?

Es ahí que cabe analizar las marchas que forzaron la dimisión de Ricardo Rosselló para ver si nos sugieren algo. No fueron marchas que se pueden definir bajo las categorías convencionales. Ni fueron de derechas, nide izquierdas, ni del sector laboral y mucho menos de partidos.

Sabemos que el chat fue lo más inmediato que provocó esa salida sostenida a las calles, pero cuesta pensar que fuera tan solo eso. Había un malestar de fondo. Fueron marchas de hastío.

¿A cuál de esos dos candidatos migraría la mayoría de ese grupo, tan difícil de definir? La historia nos sugiere que en tiempos de caos buscan la figura que les inspire orden. Termine usted el análisis mientras yo voy un momentito al confesionario para que Dios me coja confesado.

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