Edgar Ayala Díaz

Punto de vista

Por Edgar Ayala Díaz
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Cautelas máximas por el bien de los infantes

La noticia de la muerte de un infante en el pueblo de Juncos es una devastadora. El ajoro de vida, los cambios de rutina y los estresores en el medio ambiente son factores que inciden en este tipo de descuidos. Es importante que luego de este evento no juzguemos o enjuiciemos a esta familia. No podemos poner en duda el amor y la responsabilidad de ellos por su hijo. Como todo evento de esta índole las agencias pertinentes tienen que investigar, es importante realizar la misma con sensibilidad, recordemos que esta familia ha tenido una perdida lamentable. 

El bienestar de los niños y niñas nos corresponde a todos. Tenemos que convertirlo en una responsabilidad ciudadana. Si muy bien la responsabilidad primaria del infante les corresponde a sus progenitores, nosotros como sociedad tenemos el deber de velar por nuestra niñez. Si nos circunscribimos a la Ley 173 del 2016, conocida como la Ley para el licenciamiento de establecimientos de cuido, desarrollo y aprendizaje de los niños y niñas en el Estado Libre Asociado de Puerto Rico, según enmendada en el 2018, el centro de cuido del infante tenía la responsabilidad de llamar a los familiares ante la ausencia del niño. Por lo que se señala en la prensa, aparentemente la gerencia falló en su responsabilidad. Sin embargo, como responsabilidad ciudadana, ¿qué faltó?

En el futuro, ¿qué podemos hacer diferente? Como ciudadanos podemos dejar el individualismo y preocuparnos más por la niñez, velar mejor por el bienestar de nuestros niños y niñas. Los patronos pueden enviar mensajes diarios que se proyecten en las computadoras y ayuden a tener máximas consideraciones con los menores.  Se pueden instalar rótulos en los escenarios de trabajos a manera de prevención de este tipo de incidente. 

Mientras, como progenitores podemos utilizar aplicaciones ya existentes para teléfonos inteligentes, dejar una pieza de ropa o zapato que ya no utilices siempre cerca del volante, así como instalar el asiento protector de tal manera que puedas verlo a través del espejo retrovisor. 

Tenemos que proteger al máximo nuestros niños. Serán el futuro de nuestro país.

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