Jorge Colón

Punto de vista

Por Jorge Colón
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Ciencia y lavado de manos: por qué urge hacerlo

Ante la emergencia por la pandemia del COVID-19 se recomienda lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón como medida para evitar el contagio, junto al distanciamiento social. Muchas personas preguntan por qué tanta insistencia por el lavado frecuente de manos con agua y jabón. Un poco de ciencia nos explica claramente por qué esta medida es tan eficaz para evitar el contagio.

El coronavirus SARS-CoV-2 causante del COVID-19 es una nanopartícula autoensamblada que tiene una membrana de lípidos grasosa o aceitosa, con proteínas en forma parecida a las puntas o picos de una corona (de ahí el nombre de “coronavirus”) que cubren el material genético de ARN dentro del virus, que es el que infecta a las personas.  Es como una bomba o torpedo que tiene una cubierta metálica que protege lo que explota, que es lo que está dentro de la bomba. Es a través de esas puntas de corona por donde se agarra el virus para pegarse a nuestras células e infectarlas. La clave para poder eliminar el virus es que esa pared sea aceitosa.

Una de las reglas más conocidas en química para predecir si un disolvente puede disolver algún material es la que dice “igual disuelve lo igual” o sea, moléculas similares interaccionan más fuertemente entre sí que moléculas disimilares. Para disolver el virus e inactivarlo lo que se necesita es que el virus entre en contacto con un disolvente grasoso o aceitoso que rompa esa membrana grasosa del virus. Pero para que cuando rompa la membrana grasosa se pueda eliminar, hace falta que todo ese desperdicio sea soluble en agua, por lo que la combinación de jabón y agua es ideal.

El jabón es un surfactante o detergente, lo que significa que está formado por unas moléculas de cadenas largas, lo que lo hace grasoso, no polar e hidrofóbico (que no se mezcla con agua), pero al final de la cadena hay un terminal con carga, lo que lo hace polar e hidrofílico (que se mezcla con agua). El jabón funciona por interacciones supramoleculares. La parte grasosa del jabón es la que elimina el sucio de los platos, de la ropa, o levanta el coronavirus de donde esté adherido y rompe la membrana del coronavirus y lo inactiva, y la parte hidrofílica es la que permite que todo eso se disuelva en agua y pueda ser eliminado al enjuagar con agua.

¿Por qué hace falta lavarse las manos por lo menos por 20 segundos?  Porque hay que frotarse fuertemente por todas las superficies de las palmas de las manos, el dorso de las manos, entre los dedos, las puntas de los dedos y debajo de las uñas, para asegurarse que cualquier sucio o virus que esté presente allí entre en contacto con el jabón y este surta efecto, antes de enjuagarnos con agua.

Practicar buena higiene para evitar enfermedades es uno de los grandes avances de la ciencia en los pasados 173 años. El uso generalizado del lavado de manos para evitar infecciones se lo debemos a un médico húngaro, Ignaz Semmelweis, el padre del control de infecciones. En el 1847, este médico, trabajando en la clínica de maternidad del hospital de Viena, pudo demostrar que los médicos que se lavaban regularmente las manos ayudaban a limitar la propagación de infecciones, contrario a los que iban de un paciente a otro en el hospital sin lavarse las manos. Pero su descubrimiento no fue aceptado hasta más de veinte años más tarde, cuando Louis Pasteur ofreció la explicación teórica de las observaciones de Semmelweis: la teoría que los gérmenes causan enfermedades.

Ramón Emeterio Betances, el padre de la patria puertorriqueña, que al comenzar su carrera como médico trató a muchos pacientes pobres víctimas de la pandemia del cólera en Puerto Rico, se destacó entre la comunidad científica en Francia por su activismo en salud pública a favor de que se adoptaran medidas de higiene, particularmente entre los trabajadores de la salud.

Unámonos para evitar el contagio con el COVID-19 y honremos la memoria de Ramón Emeterio Betances. Lávate las manos frecuentemente con agua y jabón. Tu familia, Puerto Rico y el mundo te lo agradecerán.

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