Joel Acevedo

Tribuna Invitada

Por Joel Acevedo
💬 0

Ciencia y ley de menores

Tal como el rey, ante una evidente disyuntiva, decidió partir en dos al niño que ambas mujeres reclamaban como hijo, así el gobernador Ricardo Rosselló Nevares tomó la decisión de vetar los proyectos de ley referentes a los menores transgresores.

Ante una evidente ambigua y débil estrategia de los líderes legislativos, quienes decidieron aprobar todos los proyectos, aunque eran totalmente contrarios y dejarle la decisión difícil al gobernador, éste les ordenó que se trabaje una ley que atienda los reclamos de todos los sectores.

Es importante, al momento de trabajar con esta ley, que se considere e incluya los avances en las ciencias cerebrales. En las pasadas décadas se ha estudiado el desarrollo del cerebro de los adolescentes y lo que los distingue de los adultos.

Remontémonos a mayo de 2002 cuando científicos del Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH, por sus siglas en inglés), utilizando resonancia magnética (MRI), descubrieron que los cerebros de adolescentes de 10 a 12 años no eran productos finalizados, pero sí un trabajo en progreso.

Varios años más tarde, el Dr. Giedd y otros neurocientíficos del NIMH, afirmaron que específicamente los lóbulos frontales de adolescentes entre 11 y 13 años todavía se encontraban realizando conexiones neuronales que van preparándolos para la adultez.

Para junio de 2017, los investigadores y doctores Danielle Bassett y Theodore Satterthwaite, de la Universidad de Pennsylvania, investigaron los cerebros de 882 personas de edades entre 8 y 22 años. Descubrieron que con el paso de la edad, madurez y crecimiento el lóbulo frontal (importante para el control ejecutivo y autorregulación emocional) iba segregando y especializando las conexiones neuronales para mejorar las funciones ejecutivas del cerebro.

Los investigadores concluyeron que quedaron sorprendidos de que el desarrollo estructural del cerebro involucra la especialización de las conexiones neuronales en el lóbulo frontal, y que éstas a su vez permiten una integración global del cerebro.

Si la anterior explicación le parece complicada, imagine cuán complejo es lo que está experimentando el adolescente en esta etapa. Sepa que ésta es una sola perspectiva, la de la neurociencia. Por lo que es importante que se considere lo que dicen los diferentes sectores que estudian y trabajan con esta población.

Por ejemplo, recordemos que la Asociación Americana de Psicología (APA, por sus siglas en inglés) compareció ante el Tribunal Supremo de Estados Unidos en Roper v. Simmons, y su progenie, afirmando que los adolescentes están en una etapa crítica del desarrollo humano, distintos a los adultos, inmaduros, susceptibles a la presión de pares, maleables, y por lo tanto rehabilitables.

Ante la orden del gobernador, invito a los distintos sectores sociales y profesionales a que se hagan escuchar ante la Legislatura, y expongan sus posturas y experiencias sobre la complejidad de la niñez y adolescencia.

También a la Legislatura a que no ignore lo que los estudios científicos y los profesionales tienen que decir a la hora de crear esta pieza legislativa.

Otras columnas de Joel Acevedo

lunes, 29 de octubre de 2018

La memoria y la narrativa

El profesor Joel Acevedo Nieto argumenta sobre la importancia de la estructura narrativa para la activación de la memoria del ser humano

lunes, 1 de octubre de 2018

Microexpresiones de Kavanaugh

El neurocientífico Joel Acevedo analiza las expresiones del rostro del aspirante a juez Supremo durante las vistas en las que el letrado fue señalado por agresión sexual

domingo, 16 de septiembre de 2018

Crucial educar sobre los prejuicios

El profesor Joel Acevedo Nieto argumenta sobre las personas que “pensamos líderes” y hasta se reconocen como modelos, para resaltar la importancia de educar bien y no promover prejuicios

💬Ver 0 comentarios