Jon Borschow

Punto de vista

Por Jon Borschow
💬 0

¿Cómo salir de la crisis?

Puerto Rico ha progresado muchísimo desde el huracán María. Hemos restaurado nuestras redes de distribución de energía, nuestros acueductos y alcantarillados y nuestras carreteras. La economía está repuntando y los turistas nos están visitando nuevamente. Pero los eventos recientes, comenzando con las acusaciones criminales contra altos oficiales gubernamentales y culminando en la renuncia forzada de un gobernador, apuntan a una pérdida profunda de la confianza del pueblo en el liderato político.

Estos han precipitado la descarga de una acumulación de insatisfacciones de un pueblo que, luego de una prolongada crisis fiscal y una dolorosa recuperación del embate de María, ha dejado de creer en las promesas y hasta las competencias de sus líderes. Queda en entredicho si el gobierno trabaja para el pueblo y si sigue siendo efectivo en su forma actual.

Tenemos que entender que nuestros problemas van más allá de un gobernador y de los actos de la gente que lo rodeaba. Y no se van a arreglar con una renuncia. Tampoco se van a resolver con un cambio de partido que pueda surgir en unas elecciones. Tienen que ver con unas prácticas muy arraigadas en nuestra sociedad y cultura. Tenemos que dejar de ver al gobierno en el poder como una piñata de oportunidades y dinero para los intereses que tengan un palo con que darle.

La corrupción y la falta de efectividad de los gobiernos son problemas en todas partes del mundo. En muchos gobiernos autocráticos, la corrupción se eleva a nivel de una cleptocracia – el gobierno existe para enriquecer a los gobernantes. Las democracias tienen el mecanismo electoral para remplazar a sus gobiernos, pero aun así son vulnerables a estas prácticas.

Pero en Puerto Rico ya no nos podemos dar el lujo de seguir permitiendo que estos tipos de intereses y prácticas eviten que un gobierno busque por encima de todo el bienestar del pueblo al que sirve y que nuestra productividad como pueblo sea impactada, nuestra credibilidad ante el mundo sea manchada y nuestro crédito afectado. En la medida en que podamos eliminar este tipo de distorsiones a nuestra política pública y efectividad gubernamental, podremos tener un impacto dramático en nuestro progreso socioeconómico.

En este momento, ya no podemos asumir que los partidos políticos o las instituciones del gobierno por sí solos puedan reaccionar a esta crisis y llevar a cabo los cambios necesarios. Es imperativo que la sociedad civil y las instituciones no-gubernamentales –desde la academia hasta los gremios y las organizaciones comunitarias– se integren a un esfuerzo compartido para trazar un nuevo rumbo, para diseñar un nuevo modelo dentro del marco de nuestras estructuras democráticas que aseguren que podamos despojarnos de este mal. El camino hacia el futuro tiene que ser uno de real integración entre todos los sectores –una Colaboración Multisectorial.

Requiere que entremos en nuevos compromisos, que adoptemos nuevas políticas y prácticas. Entre otros, tenemos que cambiar la manera en que financiamos nuestras contiendas electorales, reducir dramáticamente la influencia indebida en las decisiones sobre en qué proyectos se invierte, aumentar la integridad de los procesos de contratación y bañar con la luz de la transparencia todo lo que se hace en el gobierno.

Tenemos que regresar el río gubernamental, que se ha desbordado con demasiadas funciones, a su cauce de servicios esenciales y de la creación de políticas públicas basadas en estrategias visionarias, lógicas y consensuadas. Tenemos que diseñar estructuras noveles, algunas ubicadas fuera del gobierno, para la fiscalización y la transparencia. Tenemos que restaurar el orgullo y el empeño y las destrezas y competencias en nuestras agencias y departamentos gubernamentales. Comencemos hoy mismo con esa gestión y no la abandonemos hasta que hayamos restaurado la efectividad y la credibilidad de nuestro gobierno.


Otras columnas de Jon Borschow

viernes, 20 de septiembre de 2019

Dos días después de María

A dos años de María, ahora nos toca redoblar nuestros esfuerzos, renovar colaboraciones, revitalizar alianzas y restaurar nuestra fe en nuestras propias capacidades, dice Jon Borschow

jueves, 25 de julio de 2019

Protejamos la imagen de la isla

Jon Borschow indica que cuando las manifestaciones se tornan violentas, empañan la imagen de nuestra isla y afectan nuestra recuperación económica

💬Ver 0 comentarios