Ariel Orama López

Buscapié

Por Ariel Orama López
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Concepción

Sea en “Aquellos dos de la cuchilla”, “Bug” o “La Llamarada”, el hijo de Elsie Moreau y Ernesto Concepción siempre ha sabido enardecer en las tablas. Una conversación con el muy querido amigo Ernestito fue suficiente para explorar universos paralelos: para platicar de educación, tecnología, arte y hasta feudalismo. Sobre todo aquello que construye, sin hollín.

Cuando tienes frente a ti a tu mejor modelo en antagónicos, todo cambia. Eres capaz de remontarte a aquellos instantes en los que formar parte de la televisión, del cine o del teatro era solo una ilusión óptica: acariciabas la idea a distancia, como algo intocable, imposible. Como un universo impenetrable.

Hoy, las discusiones fogosas sobre el taller dramático, la inclusión de talentos en proyectos locales y foráneos y otros gajes del oficio han prevalecido en circuitos abiertos y cerrados. No es un secreto a voces que nuestros colegas actores están experimentando una serie de vicisitudes; desde obras de teatro con la “cajita” -eurocentrista y necesaria- de recolecta, muertes súbitas y consecutivas de compañeros, hasta necesidades básicas de la tan amada -y odiada por otros- pirámide de Maslow.

Pronto se deliberarán asuntos asociados al presupuesto y contratos, el verano ya enseña sus garras: los debates en torno a quién, cuánto, cuánto y dónde deberán considerar el valor sustancial de nuestra clase artística trabajadora: y sí, esto también incluye a los nuevos talentos, sumado a los talentos-Escuela.

Y también estaremos pendiente a las diligencias inherentes al proyecto de doblaje: que sea un espacio para aquellos que saben hacer lo que saben hacer y lo hacen, y que se han preparado, más allá de cualquier otra calificación ajena a ello: ni amiguismos, ni juicios preconcebidos sobre determinado talento.

Eco de Kuhn: las crisis paradigmáticas solo son paréntesis en el espacio-tiempo para resurgir.

Y es que como el Ave Fénix, el arte siempre se elevará en Puerto Rico, aun en llamas.

Renacimiento.

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