Antonio Pérez Aponte

Tribuna Invitada

Por Antonio Pérez Aponte
💬 0

Consenso y acción

Había que decirlo y las palabras del gobernador tuvieron eco. “La deuda es impagable”, cuando se considera el nivel de actividad económica actual. La mera posibilidad de un impago llamó la atención del Congreso, desató el cabildeo de los principales bonistas del Norte y abrió una ventana de conciliación para que el liderato puertorriqueño intente consenso. Paréntesis. No me hago de muchas ilusiones. La agenda partidista del status está de por medio.

El hecho de que la opinión de los bonistas prevaleciera en el Congreso de los Estados Unidos deja a Puerto Rico a la merced de los primeros y obliga a los puertorriqueños a encontrar la salida de escape.

El tiempo apremia porque en el próximo cuatrienio, no importa quién gane, se estarán tomando las decisiones más impopulares. Todavía la situación no es tan grave como la de Grecia, pero estamos sin protección legal y sin poder para negociar.

Para salir de la trampa adelante de la deuda hay que seguir construyendo consenso sobre la impostergable prioridad de alcanzar el crecimiento. Sin recuperación económica caeremos en el barranco del impago con las manos atadas y sin escalera, propia o prestada, para subir. Quien aún no quiera entenderlo está en absoluta negación partidista o tiene todos los huevos en la canasta de los bonos del Estado Libre Asociado (ELA). El valor de los bonos se recupera, si lo hace el País.

Claro que es posible reducir el gasto público para cumplir con las obligaciones, al menos durante este año fiscal, pero hay que reestructurar la deuda antes de que Puerto Rico caiga en el impago.

No podemos esperar a que un tribunal, puertorriqueño o federal, nos imponga la receta draconiana del corte de salarios y pensiones sin ajuste en el poder adquisitivo y sin horizonte de crecimiento. Atados en lo político y presos del mercado y la marina mercante más cara del mundo, sería consentir en el suicidio del País.

Urge que el grupo de recuperación económica esté compuesto de profesionales sociales que trasciendan el partidismo y el término electoral. Así podrán establecer un plan de largo plazo que garantice la recuperación.

El País espera informes de seguimiento fuera de líneas de partido.

Insisto en que son imperativos objetivos concretos para cortar el gasto público, disminuir la deuda respecto al Producto Interno Bruto y atar la emisión de deuda nueva a la inversión en actividades productivas.

Se ha dicho mucho, pero se puede hacer más. Nadie lo hará por nosotros.

Otras columnas de Antonio Pérez Aponte

viernes, 22 de junio de 2018

Donald Trump: su mejor acierto

El planificador Antonio Pérez Aponte comenta sobre la relación establecida por Donald Trump y el mandatario coreano Kim Jong-un

💬Ver 0 comentarios