José Julián Ramírez

Tribuna Invitada

Por José Julián Ramírez
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Cooperativas por un trabajo digno

La precarización del trabajo a nivel mundial es causa de alarma y así lo han reconocido entidades internacionales como la Organización de las Naciones Unidas, en su octavo objetivo de desarrollo sostenible: “Trabajo decente y crecimiento económico”.

En su más reciente declaración sobre el futuro del trabajo, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) advirtió sobre cómo las innovaciones tecnológicas, el cambio climático y el demográfico repercuten en el ambiente laboral, haciendo más agudas las desigualdades sociales.

La crisis económica y los desastres naturales también crean un escenario hostil para el desarrollo del trabajo decente en nuestras sociedades. En Puerto Rico, se añaden los efectos de una deuda pública que impone políticas de austeridad que precarizan más las condiciones de empleo y contribuyen a escenarios de violencia, acoso y explotación laboral.

Ante esta realidad, las empresas cooperativas, centradas en las personas, tienen mucho que aportar pues, como lo aseveró la OIT en el 2017, juegan un papel importante en la generación de empleos dignos y sostenibles. Este año, la Alianza Cooperativa Internacional seleccionó el tema “Cooperativas por un trabajo decente” en el marco de la celebración del Día Internacional de las Cooperativas este primer sábado de julio. A nivel mundial, las cooperativas emplean cerca del 10 por ciento de la población laboral y tienen un rol protagónico como generadoras de empleo, apoyo a las comunidades, desarrollo social y el combate contra la inequidad.

En Puerto Rico, un estudio comisionado por Asociación de Ejecutivos de Cooperativas (ASEC) a la firma T&T Management Group reveló que, a 2019, el sector cooperativo de ahorro y crédito ha mantenido estable su población laboral, unos 3,000 trabajadores que representan el 7 por ciento de los empleos de la industria financiera del país. En la actualidad, los puestos de gerencia media son dominados por mujeres, que también ocupan una tercera parte de los puestos ejecutivos, una tendencia que ha ido creciendo en los últimos años.

Preocupadas por ofrecer un trabajo digno y sostenible, el 94 por ciento de las plazas en las cooperativas son a tiempo completo y la inmensa mayoría otorga beneficios tales como plan médico, seguros y planes de retiro. Este año, esta aportación sobrepasó los $22 millones, una partida que se ha mantenido en aumento por los pasados ocho años. Cerca de un 70 por ciento de las instituciones otorga un bono de Navidad significativamente más alto de lo establecido por ley. Además, ofrece acumulación de licencias también por encima de lo requerido legalmente, así como otros beneficios marginales. También, las cooperativas de ahorro y crédito tienen sistemas de compensación total sostenibles enfocados en la dignificación del trabajo.

La OIT propone que las empresas maximicen la tecnología permitiendo flexibilizar los entornos laborales, quedesarrollen programas de aprendizaje, que laequidad de género sea prioridad y que se incentive el trabajo.

De cara al futuro, nuestras cooperativas de ahorro y crédito han comenzado a transicionar hacia un modelo socioempresarial basado en la tecnología, siempre integrando el factor humano como clave para su éxito. La tendencia analizada por T&T Management Group es que muchas cooperativas han comenzado a manejar el talento de acuerdo con sus necesidades, sin tener que reducir su fuerza laboral.

Esto es un claro ejemplo de cómo, para la empresa cooperativa, el éxito económico tiene que ir de la mano del trabajo digno. En las cooperativas, la dignidad y el bienestar de la persona es -y deberá seguir siendo- prioridad, no importa los desafíos que le impongan los nuevos tiempos.

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